Abordan guerra afgana en Londres.
Londres recibirá esta semana a un trío de comandantes militares y altos funcionarios que trabajan en Afganistán, mientras aumenta la presión sobre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para decidir sobre una nueva estrategia en el conflicto que ya lleva ocho años.
El general Stanley McChrystal, comandante de las fuerzas estadounidenses y de la OTAN en Afganistán, se encuentra en Londres aparentemente para dar un discurso a expertos militares.
Sin embargo, su visita coincide con la presencia del secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, y el máximo comandante de la alianza en Europa, almirante James Stavridis.
Funcionarios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y el Ministerio de Defensa británico restaron importancia al hecho de que los tres líderes se encontrarán en Londres durante el jueves y viernes, calificando la situación como una coincidencia.
Las visitas y discursos ocurrirán en un momento crítico para las políticas y planificación sobre Afganistán, mientras Obama evalúa una petición de soldados adicionales presentada por McChrystal y las potencias europeas buscan cambiar su rol estratégico.
Gran Bretaña, que recientemente designó a un nuevo comandante del Ejército, es el mayor contribuyente a la coalición en Afganistán después de Estados Unidos, con 9.000 soldados.
Pero la opinión pública es contraria a la guerra y el Gobierno está reacio a enviar más fuerzas, en medio de un aumento de la cifra de muertos y una elección programada para junio.
McChrystal, quien dará un discurso el jueves en el Instituto Internacional para Estudios Estratégicos, presentó un plan al presidente Obama, en el que pide de 30.000 a 40.000 soldados de combate adicionales y entrenadores, de acuerdo a funcionarios de defensa y del Congreso estadounidense.
McChyrstal ha dicho que sin ese aumento la guerra, iniciada tras los ataques del 11 de septiembre del 2001 contra Al Qaeda y los talibanes, podría fracasar.