Centenares de muertos por combates en Pakistán.
Al menos 250 personas han muerto en cuatro días de fieros combates entre las fuerzas de seguridad de Pakistán y las milicias pro talibán de las zonas tribales fronterizas con Afganistán, según informó un portavoz militar.
Mientras, miles de familias huyeron de los bombardeos del Ejército sobre la ciudad de Mir Ali, de 50 mil habitantes, en la que se produjeron los enfrentamientos más sangrientos, con al menos 200 muertos, 45 de ellos militares.
“Entre el 80 y el 90 por ciento de los habitantes de Mir Ali han huido. En cada casa se han quedado una o dos personas para proteger las pertenencias”, declaró a la prensa Sher Jan, uno de los escasos residentes.
“El principal bazar de Mir Ali ha sido tomado por el Ejército. Todas las tiendas están cerradas. No tenemos nada para comer”, manifestó.
Los combates, que proseguían anoche, son los más fuertes que sacuden la zona en un año y estallaron el sábado después de que un grupo de extremistas islámicos atacara un convoy militar en las cercanías de la ciudad.
Los civiles que huían, unos a pie y otros en camiones, coches y tractores, aseguran que vieron al Ejército recoger los cuerpos de decenas de soldados muertos. Anoche aún permanecían desaparecidos entre 12 y 15 militares. El Ejército respondió al ataque con bombardeos aéreos desde cazas y helicópteros artillados.
Mir Ali es la segunda ciudad más grande de Waziristán Norte, una de las siete Areas Tribales bajo Administración Federal (FATA).
Las FATA conforman una estrecha franja fronteriza con Afganistán y habitada por tribus pastunes, cuyos orígenes se remontan casi por igual a ambos países, de ahí la conflictividad y la porosidad de la frontera.
A escasos cuatro kilómetros, en Epi, un pueblo de la misma Waziristán Norte, las fuerzas aéreas paquistaníes bombardearon en la tarde de ayer el bazar y causaron más de 50 muertos entre civiles y militantes. Hay otros tantos heridos, indicó Nur Hasan, director de un centro médico en la zona. “Las bombas destruyeron muchas tiendas y muchas casas”, añadió.
Según Hasan, hubo doce grandes explosiones que hicieron temblar el pueblo y la aldea cercana de Hader Jel. Sin embargo, un portavoz militar señaló que los cazas atacaron “uno o dos lugares” cerca de Mir Ali y dieron muerte a unos 50 militantes.