Obama se reunirá con Netanyahu y Mahmoud Abbas.

20 Septiembre 2009 por Josema

La Casa Blanca ha hecho público que el próximo martes el presidente de Estados Unidos se encontrará con el primer ministro israelí y el dirigente palestino. Una reunión que será precedida por otras que mantendrá Obama con cada líder por separado. El objetivo de este intenso martes será preparar el camino para que se retomen las negociaciones de paz, estancadas desde finales de 2008.

El anuncio llega un día después de que George Mitchell, el enviado especial de Estados Unidos en Oriente Próximo, se marchase de la región sin haber logrado compromiso alguno de ninguna de las partes.

Si bien el comunicado no da más detalles, es de suponer que el encuentro tendrá lugar en Nueva York, donde dará inicio el período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

El principal escollo a superar en la reunión serán los asentamientos judíos. La paralización total de su construcción es para los palestinos un requisito indispensable para que se reanude el proceso de paz.

450 nuevas casas en Cisjordania.

8 Septiembre 2009 por Josema

Israel autorizó ayer la construcción de 455 casas en Cisjordania, en un gesto que ha sido interpretado como una concesión a la línea más dura de su Gobierno, antes de aprobar la moratoria a la ampliación de las colonias que demanda Barack Obama. Se trata de los primeros permisos que expide el Gobierno de Benjamín Netanyahu desde que éste asumió en marzo el cargo de primer ministro; se trata de asentamientos que Israel pretende retener en un futuro acuerdo de paz con los palestinos.

La polémica decisión coincide con el viaje esta semana a la región del enviado de EE UU George Mitchell, que tratará de cerrar un acuerdo sobre las colonias. Mitchell pretende allanar el camino para la reunión del 23 de septiembre en la Asamblea General de la ONU entre Benjamín Netanyahu, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, y el mandatario de Estados Unidos, Barack Obama.

Merkel pide parar asentamientos judíos.

27 Agosto 2009 por Josema

La canciller alemana, Angela Merkel, se sumó este jueves a la presión internacional sobre Israel para que congele la construcción de asentamientos judíos, diciendo que este punto era de crucial importancia para la reanudación del proceso de paz en Medio Oriente.

Tras reunirse en Berlín con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Merkel advirtió que no se podía perder tiempo.

Por su parte, Netanyahu indicó que esperaba el relanzamiento de las negociaciones con los palestinos en poco tiempo.

“Espero que en uno o dos meses podamos relanzar las negociaciones”, dijo Netanyahu.

Sin acuerdo con EE.UU.

Sin embargo, el primer ministro negó recientes informes que apuntaban a que Israel ya había alcanzado un acuerdo con Estados Unidos en el que Israel suspendería la construcción de asentamientos por nueve meses en Cisjordania pero no en el este de Jerusalén.

Los informes circularon en la prensa luego que el miércoles en Londres, el portavoz del primer ministro israelí señalara que Estados Unidos e Israel estaban “cerca” de llegar a una “fórmula de acercamiento” en torno al tema de los asentamientos.

Estados Unidos quiere que Israel cumpla con las demandas palestinas de poner fin a todas las construcciones antes de que comiencen las conversaciones de paz.

Hasta ahora, los palestinos han rechazado todo intento por reanudar las negociaciones a menos que Israel congele la construcción de asentamientos.

De acuerdo con el corresponsal de la BBC en Alemania, Steve Rosenberg, Merkel se ha mostrado como una acérrima partidaria de Israel.

El año pasado, cuando la canciller alemana prometió que su país estaría del lado de Israel ante cualquier amenaza, la líder recibió una ovación de pie por parte del parlamento israelí.

Sin embargo, esto no significa que Merkel se abstenga de hacer críticas, afirmó Rosenberg.

El gobierno alemán repitió su llamado para que Israel paralice la construcción de asentamientos judíos en la ocupada Cisjordania.

Irán y Shalit.

Refiriéndose a Irán, Merkel indicó que ese país podría exponerse a nuevas sanciones si no muestra su voluntad denegociar en torno a su programa nuclear.

Netanyahu negó que Israel y EE.UU. hayan llegado a un acuerdo.

Por su parte, Netanyahu hizo un llamado para que se aplicaran fuertes sanciones contra Irán.

“Es posible poner presión, presión económica real, sobre este régimen si los principales poderes del mundo se unen”, expresó Netanyahu.

Durante suparada en Alemania, Netanyahu también visitó una villa desde donde altos funcionarios del régimen nazi planificaron la exterminación de los judíos.

La reunión entre Merkel y Netanyahu se produce una semana después de que el presidente egipcio Hosni Mubarak indicara que Alemania estaba involucrada en los esfuerzos para asegurar la liberación del soldado israelí Gilat Shalit.

Este viernes es el cumpleaños 23 de Shalit, el cuarto que pasa en cautiverio, en medio de especulaciones en los medios de comunicación regionales sobre un posible progreso en el caso.

Hamas quiere que varios cientos de prisioneros palestinos, entre ellos el popular y potencialmente unificador líder Marwan Barghouti, sea liberado por Israel a cambio de la libertad de Shalit.

Alemania ha ayudado a negociar el intercambio de prisioneros israelíes y libaneses en el pasado.

Fuerzas iraquíes controlan las ciudades.

1 Julio 2009 por Josema

Las fuerzas iraquíes tenían a su cargo, a partir del miércoles y por primera vez en seis años, el control de la seguridad en las ciudades tras el repliegue la víspera de las tropas estadounidenses, aunque atentados como el de Kirkuk, con 33 muertos, dan la pauta de la dificultad de ese desafío.

El presidente estadounidense, Barack Obama, quien se opuso a la guerra en Irak lanzada por su antecesor, George W. Bush, en marzo de 2003, consideró que la retirada norteamericana era un “importante hito” pero advirtió que se avecinaban “días difíciles” en Irak.

La retirada de las tropas a las afueras de pueblos y ciudades, fue marcada por un sangriento atentado con coche bomba perpetrado contra un mercado muy concurrido en Kirkuk, a 225 km al norte de Bagdad, que dejó 33 muertos y 92 heridos el martes, según las autoridades locales.

“La explosión se produjo a una hora de gran afluencia. Sólo vi fuego y mi mostrador derribado. Cuando me di la vuelta vi vendedores en llamas en sus almacenes y en el suelo yacían personas muertas y heridas”, declaró Aras Omar Ghaffour, un vendedor de verduras de 28 años.

El ataque coincidió con el día en que 500.000 policías y 250.000 militares iraquíes empezaron a hacerse cargo de la seguridad en las zonas urbanas. La mayoría de los 133.000 soldados que quedan estarán basados fuera de las ciudades y los pueblos.

A partir de ahora, el papel de los norteamericanos será sobre todo de entrenamiento y de apoyo antes de una retirada completa prevista para fines de 2011.

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, criticó a los “escépticos que no creían en su capacidad (de los iraquíes) para encargarse de su seguridad” y a quienes aseguraban que “las fuerzas extranjeras no se retirarían”.

“Es una ofensa a los iraquíes. Los que decían que las tropas extranjeras nunca se retirarían y conservarían bases permanentes en nuestro país están dando luz verde a los terroristas de matar a civiles”, dijo.

El ejército estadounidense anunció además que cuatro soldados murieron en combates el lunes, llevando a 4.321 el número de soldados norteamericanos muertos desde la invasión.

“No se equivoquen: nos esperan días difíciles. Sabemos que la violencia en Irak continuará, lo vimos ya en el atentado sin sentido en Kirkuk esta mañana”, dijo Obama el martes en la Casa Blanca.

“Es un importante paso adelante, en el que un Irak soberano y unido toma las riendas de su propio destino”, señaló el mandatario estadounidense, calificando esta retirada, por la que se declaró día feriado en Irak, de “importante hito”.

“La transición que transcurre hoy es una nueva comprobación de que aquellos que intentaron empujar a Irak hacia el abismo de la desunión y la guerra civil están del lado equivocado de la historia”, sostuvo.

Maliki había advertido que grupos insurgentes y milicianos llevarían a cabo ataques entorno a la fecha del 30 de junio para minar la confianza en las fuerzas de seguridad iraquíes.

El ataque más mortífero de este año ocurrió cerca de Kirkuk el 20 de junio pasado. En ese atentado murieron 72 personas.

El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, dijo el martes que espera “ataques esporádicos” y que los combatientes de la red Al Qaida “aumentaran su nivel de violencia para pretender que forzaron (a los soldados estadounidenses) a salir de las ciudades” y demostrar la debilidad de las fuerzas iraquíes.

La retirada del martes forma parte de un acuerdo sobre seguridad firmado en noviembre pasado y que fija las condiciones de una retirada de la presencia estadounidense en Irak.

Según el acuerdo, que fija para fin de 2011 la retirada completa y definitiva, los comandantes estadounidenses ahora deben tener el permiso expreso de Irak para llevar adelante operaciones, aunque sus tropas siguen teniendo un derecho a la legítima defensa.

¿Revolución verde o golpe de estado?

16 Junio 2009 por Josema

Los seguidores de Mahmoud Ahmadineyad y los de Mir-Husein Musavi se citaron hoy en las calles de Teherán para dejar aun más patente la polarización existente en la actual sociedad iraní. Lo que ocurre es que en la capital, tal como arrojaron incluso los polémicos datos oficiales de las pasadas elecciones, el reformismo es la opción mayoritaria. “Hace treinta años el sur hizo la revolución contra el norte, hoy es justo a la inversa”, reflexionaba un manifestante veterano mientras veía pasar frente a sus ojos una auténtica marea humana.

Las calles de la capital se mueven y parece que la vida política también. La chispa se ha encendido con la elección de un presidente, una de las pocas figuras que en Irán puede elegir el pueblo y que está absolutamente subordinada a instituciones más poderosas que no son de elección popular.

Los iraníes han encontrado una puerta medio abierta en la sólida estructura del sistema y se asoman con una mezcla de vértigo y coraje a un futuro incierto. “Está en juego la República Islámica porque Mahmoud Ahmadineyad no ha respetado en sus cuatro años en el poder las normas establecidas”, asegura la ex viceministra de Medio Ambiente, Massumeh Ebtekar. Para la que fuera la primera mujer en ocupar un cargo de esta envergadura desde el triunfo de la revolución, “el reelegido Presidente no sabe conjugar Islam y democracia. Inclina la balanza hacia lo islámico y eso no es lo que creó Jomeini. Hay que buscar el equilibrio para que todo vuelva a la senda original”.

En los medios reformistas –los más importantes censurados en Irán- y especialmente en los canales iraníes vía satélite los analistas empiezan a calificar lo ocurrido el pasado viernes como un “golpe de estado de la Guardia Revolucionaria”, el auténtico poder en la sombra en el país y principal apoyo del actual Presidente. Este cuerpo paramilitar depende directamente de las órdenes del Líder Supremo, ayatolá Alí Jamenei, que es la cabeza de la pirámide dentro de un sistema basado en el principio de la máxima jurisprudencia religiosa (velayat al faqih) o guía espiritual.

Democracia islámica.

Los reformistas insisten en la necesidad de volver al estatus quo previo a la era Ahmadineyad para calmar los ánimos de la población y seguir desarrollando el concepto de “democracia islámica” que persigue dejar la política en manos de los civiles y con cierto margen de autonomía.

Hashemi Rafsanyani, ex presidente del país y persona con gran influencia en el aparato ya que comparte responsabilidad máxima al frente de máxima figura del Consejo de Discernimiento y de la Asamblea de Expertos, se lo advirtió abiertamente al Líder Supremo antes de los comicios a través de una carta en la que se podía leer entre líneas los riesgos de la más que probable manipulación de los comicios. Su figura es el centro de los ataques más duros por parte de Ahmadineyad, que le acusa abiertamente de corrupción y de beneficiarse a cuenta del sistema, aunque nunca ha aportado prueba alguna. Y de momento, parece que Jamenei se ha decantado por Ahmadineyad, aunque sus ataques sean ataques directos contra uno de los pilares del sistema.

De la mano de Ahmadineyad, otra persona que aprovechó la campaña electoral para atacar a Rafsanyani fue el General Rahim Safavi, Jefe del Cuerpo de Guardianes de la Revolución, que le acusó de promover una especie de revolución de terciopelo en el país por medio de la figura de Mir-Husein Musavi y su conocida como “ola verde”.

La polarización en las calles es un reflejo de las fisuras y tensiones en la cúpula del régimen de los ayatolás. En treinta años la población iraní ha cambiado mucho y los ciudadanos reclaman que, de una vez, haya una menor fractura entre la sociedad real y el sistema político.