Polonia retirará las tropas de Irak.

Mapa de Irak.No hay tiempo que perder. El nuevo primer ministro polaco, el liberal Donald Tusk, empezó ya a soltar el lastre de la controvertida era Kaczynski en un discurso de investidura de más de tres horas en el que confirmó solemnemente sus principales promesas electorales, entre ellas la retirada de Irak.

“Polonia debe estar orgullosa de su Ejército y de su misión exterior”, dijo Tusk. Pero el nuevo primer ministro cree, como el 85% de los polacos, según un sondeo, que ya es hora de que los 900 soldados desplegados en Irak vuelvan a casa, y lo harán a lo largo del 2008, siguiendo un calendario “que hay que acordar” con los aliados. En cambio, los 1.200 militares destinados en Afganistán se quedan.

Con Tusk, Polonia seguirá estando al lado de EEUU, pero sin el entusiasmo incondicional de su predecesor, Jaroslaw Kaczynski. Así, el primer ministro anunció la reanudación de las negociaciones para instalar parte del escudo antimisiles en suelo polaco, pero advirtió de que antes consultará con la OTAN y con “algunos países vecinos”, en referencia implícita a Rusia. Tusk está dispuesto a albergar los interceptores de misiles, pero espera compensaciones por parte de Washington.

POR LA COHABITACIÓN.

El nuevo Gobierno liberal dará la vuelta como a un calcetín a la política exterior polaca, con “el diálogo y el consenso” como nuevas armas. Tusk aspira a normalizar las relaciones con Moscú y Berlín y a ejercer un papel activo y constructivo en la UE. El primer paso será una rápida ratificación del Tratado de Lisboa, aunque en aras de la difícil cohabitación con el presidente Lech Kaczynski se hará en los términos negociados por el Gobierno anterior. Eso supone renunciar a levantar las reservas sobre la Carta de Derechos Fundamentales, como deseaba Tusk, pero facilitará sobremanera el necesario acuerdo con la oposición.

Tusk dedicó el grueso de su discurso a explicar cómo su liberalismo a ultranza va a llevar al país a un “milagro económico” al estilo irlandés. Una de sus prioridades será corregir el clamoroso déficit de infraestructuras con la construcción de autopistas y de una red ferroviaria de alta velocidad, así como la expansión de la banda ancha de internet. Menos impuestos, descentralización, más privatizaciones, menos déficit público y menos burocracia, en especial para la creación de empresas, son otros ingredientes de su receta, así como el ingreso, también sin fecha, en la zona euro.

Deja una respuesta