Cadena de atentados en Bagdad.

25 Enero 2010

Una serie de fuertes explosiones contra diversos hoteles del centro de Bagdad ha matado a al menos 36 personas y herido a más de 70, según ha informado un portavoz de la policía iraquí. Las autoridades prevén que las cifras aumenten a un alto número de víctimas mortales en las próximas horas.

Un primer estallido ha sacudido la céntrica plaza de Fardús, cerca de los hoteles Ishtar Sheraton y Palestina, en el lado este del río Tigris. Poco después, otras dos grandes explosiones sucesivas se han dado a la entrada del hotel Babel, en el barrio de Yadría, en las proximidades del hotel Hamrá, en el distrito de Al Karrada. El ministro del Interior ha confirmado que los ataques iban dirigidos a causar una matanza en determinados hoteles de Bagdad.

La ciudad vivía un periodo de relativa calma. El último golpe de los terroristas en la capital se dio el pasado diciembre cuando otra serie de atentados mató a más de 20 personas e hirió a casi un centenar en vísperas del Día de Ashura, una de las fechas más señaladas en el calendario de los chiíes.

Este ataque parece confirmar la temida ola de violencia de cara a las elecciones generales de Irak en marzo de 2010.

Licencia para atacar a Al Qaeda.

11 Noviembre 2008

Las fuerzas militares de EE UU han recurrido a una “autoridad secreta” desde 2004 para realizar cerca de una decena de ataques contra Al Qaeda en varios países, informó ayer el New York Times citando a funcionarios de alto rango. Según el diario, los ataques militares realizados en Siria, Pakistán y otros países por miembros de los equipos de operaciones especiales se llevaron a cabo gracias a una orden que firmó en 2004 el entonces secretario de Defensa, Donald Rumsfeld. El presidente, George W. Bush, habría autorizado estas órdenes para que los soldados pudiesen realizar ataques contra la red Al Qaeda “en cualquier parte del mundo” y para que llevaran acabo operaciones incluso en países que no están en guerra con EE UU.

De este modo, en 2006, miembros del equipo de operaciones especiales de la Marina atacaron un complejo en la región Bajaur, en Pakistán. Según las mismas fuentes, algunas de las misiones se han realizado en estrecha colaboración con la CIA.

Muere un jefe de Al Qaeda.

3 Febrero 2008

Mapa de Pakistán.Se cree que Al Libi organizó un mortífero atentado contra una base militar estadounidense en Afganistán durante una visita del vicepresidente norteamericano Dick Cheney el año pasado.

Al Libi era uno de los 13 militantes de Al Qaeda que se encontraban el martes en un inmueble en la región de Waziristán Norte, que fue destruido por un misil disparado por un avión sin piloto norteamericano ‘Predator’. ‘Al Libi se encontraba en el lugar en el momento del ataque. Nadie sobrevivió, así que pensamos que murió’, declaró este viernes a la AFP un responsable de los servicios de inteligencia paquistaníes en Miranshah, la principal ciudad de Waziristán Norte.

En Washington, un responsable occidental que pidió el anonimato indicó a la AFP que contaba con ‘indicios serios, muy serios’ para confirmar su deceso. ‘Anunciamos la buena noticia a la nación islámica: el jeque Abu Laith (…) al Libi cayó como mártir en suelo del Pakistán musulmán’, se lee desde el jueves por la noche en la web Centro de Información, Al Fajr, próxima a Al Qaeda.

Este hombre era el número cinco de una lista secreta de los dirigentes de Al Qaeda más buscados por la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), a la que ha tenido acceso la AFP y por su cabeza, se ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares. Osama Bin Laden y su número dos, Ayman al Zawahiri, ocupan los dos primeros puestos.

Se sospecha que Al Libi estuvo involucrado en un atentado suicida que mató a 23 personas en el exterior de la base aérea de Bagram en Afganistán durante la visita de Cheney, en febrero de 2007.

En mayo pasado, apareció en un vídeo afirmando que Al Qaeda estaba dispuesta a estudiar intercambios de prisioneros con los países occidentales, y señaló a un clérigo radical arrestado en Gran Bretaña.

En julio de 2007, Al Libi fue blanco, al parecer, de un ataque con cohete norteamericano contra un complejo en la provincia afgana de Paktia en el cual murieron siete niños.

Los cadáveres de los siete árabes y seis ciudadanos de Asia central fallecidos en el ataque del martes, en pleno corazón de las zonas tribales fronterizas con Afganistán, fueron enterrados rápidamente por los habitantes del lugar, según fuentes de seguridad paquistaníes al justificar los motivos por los cuales no podían confirmar la muerte de Al Libi.

El general Athar Abas, portavoz militar paquistaní, dijo este viernes que no podía corroborar ni desmentir esa información ni tampoco indicar de dónde procedía el misil que impactó contra el inmueble. ‘Nuestra posición es la siguiente: no sabemos nada de quién disparó (el proyectil), quién lo ordenó, ni quién enterró los cuerpos’, aseguró Abas a la AFP.

Misiles supuestamente estadounidense impactan de vez en cuando contra blancos precisos en zonas tribales paquistaníes, donde Washington cree que Al Qaeda y los talibanes afganos han reconstituido sus fuerzas, después de que éstos últimos fueran derrocados por la intervención militar estadounidense a finales de 2001. Pero Islamabad niega sistemáticamente estos ataques y asegura que se trata de la explosión de bombas paquistaníes.

Estados Unidos ha reiterado recientemente su propuesta de intervenir directamente en zonas tribales, algo a lo que se opone categóricamente el gobierno paquistaní.

Por otro lado, cinco soldados paquistaníes fallecieron este viernes cuando un kamikaze estrelló su coche cargado de explosivos contra un puesto de control militar en Khajori, no lejos del ataque con misil del martes.

Atentado suicida deja 30 muertos en Afganistán.

29 Septiembre 2007

Mapa de Afganistán.Un atacante suicida talibán se inmoló el sábado en un bus que transportaba a soldados afganos en la capital Kabul y mató a 28 militares y dos civiles, dijo el presidente de Afganistán.

Los talibanes se atribuyeron la responsabilidad del ataque, el más letal en Afganistán desde que el movimiento radical islámico fue derrocado, acusado de proteger a líderes de Al Qaeda tras los ataques del 11 de septiembre del 2001 contra Estados Unidos.

La explosión fue provocada por un atacante suicida vestido con uniforme militar, que se acercó al bus que transportaba a personal del Ejército Nacional Afgano a su trabajo y detonó su chaleco explosivo, dijo el Ministerio de Defensa.

El bus se partió por la mitad debido a la explosión y las ventanas de los locales comerciales de alrededor fueron destrozadas. Policías y soldados subían los cadáveres a vehículos del Ejército. Residentes ayudaban a las fuerzas de seguridad a retirar los restos de carne y guardarlos en bolsas plásticas.

“La explosión ocurrió justo después de que un grupo de soldados del Ejército Nacional Afgano subieron al bus”, dijo Mohammad Zaher, un testigo que resultó con cortes en sus manos y frente debido a los cristales que arrojó la explosión.