Merkel pide parar asentamientos judíos.

27 Agosto 2009

La canciller alemana, Angela Merkel, se sumó este jueves a la presión internacional sobre Israel para que congele la construcción de asentamientos judíos, diciendo que este punto era de crucial importancia para la reanudación del proceso de paz en Medio Oriente.

Tras reunirse en Berlín con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Merkel advirtió que no se podía perder tiempo.

Por su parte, Netanyahu indicó que esperaba el relanzamiento de las negociaciones con los palestinos en poco tiempo.

“Espero que en uno o dos meses podamos relanzar las negociaciones”, dijo Netanyahu.

Sin acuerdo con EE.UU.

Sin embargo, el primer ministro negó recientes informes que apuntaban a que Israel ya había alcanzado un acuerdo con Estados Unidos en el que Israel suspendería la construcción de asentamientos por nueve meses en Cisjordania pero no en el este de Jerusalén.

Los informes circularon en la prensa luego que el miércoles en Londres, el portavoz del primer ministro israelí señalara que Estados Unidos e Israel estaban “cerca” de llegar a una “fórmula de acercamiento” en torno al tema de los asentamientos.

Estados Unidos quiere que Israel cumpla con las demandas palestinas de poner fin a todas las construcciones antes de que comiencen las conversaciones de paz.

Hasta ahora, los palestinos han rechazado todo intento por reanudar las negociaciones a menos que Israel congele la construcción de asentamientos.

De acuerdo con el corresponsal de la BBC en Alemania, Steve Rosenberg, Merkel se ha mostrado como una acérrima partidaria de Israel.

El año pasado, cuando la canciller alemana prometió que su país estaría del lado de Israel ante cualquier amenaza, la líder recibió una ovación de pie por parte del parlamento israelí.

Sin embargo, esto no significa que Merkel se abstenga de hacer críticas, afirmó Rosenberg.

El gobierno alemán repitió su llamado para que Israel paralice la construcción de asentamientos judíos en la ocupada Cisjordania.

Irán y Shalit.

Refiriéndose a Irán, Merkel indicó que ese país podría exponerse a nuevas sanciones si no muestra su voluntad denegociar en torno a su programa nuclear.

Netanyahu negó que Israel y EE.UU. hayan llegado a un acuerdo.

Por su parte, Netanyahu hizo un llamado para que se aplicaran fuertes sanciones contra Irán.

“Es posible poner presión, presión económica real, sobre este régimen si los principales poderes del mundo se unen”, expresó Netanyahu.

Durante suparada en Alemania, Netanyahu también visitó una villa desde donde altos funcionarios del régimen nazi planificaron la exterminación de los judíos.

La reunión entre Merkel y Netanyahu se produce una semana después de que el presidente egipcio Hosni Mubarak indicara que Alemania estaba involucrada en los esfuerzos para asegurar la liberación del soldado israelí Gilat Shalit.

Este viernes es el cumpleaños 23 de Shalit, el cuarto que pasa en cautiverio, en medio de especulaciones en los medios de comunicación regionales sobre un posible progreso en el caso.

Hamas quiere que varios cientos de prisioneros palestinos, entre ellos el popular y potencialmente unificador líder Marwan Barghouti, sea liberado por Israel a cambio de la libertad de Shalit.

Alemania ha ayudado a negociar el intercambio de prisioneros israelíes y libaneses en el pasado.

Acuerdan reforzar las sanciones a Irán.

24 Enero 2008

Mapa de Irán.Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia), junto a Alemania, lograron ayer un acuerdo para incrementar la presión contra Irán y su polémico programa atómico. Una reunión, la primera en cuatro meses para abordar el asunto, que no presagiaba grandes conclusiones y que finalmente terminó, si no con un acuerdo para aumentar las sanciones, sí para endurecer las ya existentes. El anfitrión del encuentro, el ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, aseguró que Alemania, Francia y Reino Unido presentarán una nueva resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Aunque Steinmeier no concretó su contenido, fuentes diplomáticas indicaron que el documento propone fortalecer las sanciones ya existentes , aprobadas en diciembre de 2006 y marzo de 2007, pero sin aplicar nuevas medidas de presión.

De esta forma, Washington se queda a medio camino en su deseo de elevar la postura contra Irán mediante sanciones económicas y forzar así al régimen islámico a detener su programa de enriquecimiento de uranio. La Casa Blanca pretendía que una nueva resolución bloqueara las inversiones en el país persa y congelara relaciones con bancos iraníes. Los dos paquetes de sanciones aprobados hasta ahora por la ONU limitan los intercambios financieros o de tecnología relacionada con la energía atómica, prohíben exportar armas y congelan los activos financieros relacionados con el programa atómico iraní.

Acercamiento de posturas.

El encuentro de ayer en Berlín sirvió para que americanos y europeos por un lado, y chinos y rusos por otro, acerquen posturas dentro de sus evidentes divergencias al tratar el programa atómico iraní. Ya antes de la conferencia y cuando incluso un acuerdo de mínimos parecía lejano, Steinmeier había insinuado que el mero hecho de que Moscú y Pekín hubieran acudido a la cita era un signo positivo. Al final, el resultado fue más lejos y el jefe de la diplomacia alemana pudo anunciar que las grandes potencias estaban «unidas en la evaluación de que un arma atómica iraní tendría dramáticas consecuencias en Oriente Medio e incluso más allá». Por eso, aseguró el canciller alemán, las seis naciones seguirán trabajando para «impedir que eso ocurra».

Sin embargo, las reticencias de rusos y chinos a apretar más las tuercas a un país con el que tienen fuertes vínculos económicos siguen vigentes. Rusia sigue exportando uranio para la central atómica que ayuda a construir en Bushehr y Pekín sigue necesitando el petróleo iraní. Además, la actitud de chinos y rusos se ha visto reforzada con el informe de la inteligencia estadounidense que asegura que Teherán abandonó su programa nuclear militar en 2003.

Al respecto, Steinmeier aseguró que esa conclusión también tiene un lado negativo: la constatación de que Irán intentó obtener el arma nuclear. «La cuestión sigue pendiente: hasta dónde llegaron los iraníes. Para eso necesitamos al OIEA en Viena», declaró el ministro alemán refiriéndose al Organismo Internacional de Energía Atómica.

A principios de mes, su director general, Mohamed el Baradei, obtuvo el compromiso de Teherán de aclarar en breve las dudas sobre sus intenciones atómicas.