27 muertos en atentado suicida.

10 Febrero 2008

Mapa de Pakistán.El ataque tuvo lugar durante un acto electoral del Partido Nacional Awami (ANP), una formación laica y pashtún, en la ciudad de Charsadda, situada en la provincia paquistaní de la Frontera Noroeste.

El atentado ha levantado el temor ante la proximidad de las elecciones legislativas, previstas para el próximo 18 de febrero, que ya fueron pospuestas debido al asesinato de la dirigente opositora Benazir Bhutto el pasado 27 de diciembre.

‘Fue probablemente un atentado suicida. Ocurrió cerca del estrado de autoridades pero ninguno de los líderes de la ANP resultó herido’, declaró ayer el ministro de Interior en funciones paquistaní, Hamid Nawaz.

Charsadda ya fue escenario el 21 de diciembre de otro brutal atentado en el que murieron 54 personas, aunque el autor erró su intento por asesinar al ex ministro de Interior Aftab Ahmed Khan Sherpao, que salió ileso.

El Gobierno de Pakistán ha emitido una recomendación a los candidatos electorales para que eviten su presencia en las grandes concentraciones debido al peligro de atentados.

La provincia de la Frontera Noroeste es uno de los centros de actividad de los talibanes paquistaníes, que tienen su feudo principal en las áreas tribales fronterizas con Afganistán y que en el pasado han cometido actos terroristas contra los partidos políticos.

Bhutto teme otro atentado en su contra.

20 Octubre 2007

Mapa de Pakistán.Un día después del feroz ataque suicida contra la caravana que la acompañaba en su regreso a Paquistán tras ocho años de exilio voluntario, la ex primera ministra Benazir Bhutto anunció que permanecerá en el país para seguir su “lucha por la democracia”, pese a que teme nuevos atentados contra su vida.

“Sé que hay otros ataques planeados contra mí y confío en que el gobierno haga todo lo posible para que no se materialicen”, dijo Bhutto en una conferencia de prensa en Karachi, donde anteayer tuvo lugar el atentado más sangriento de la historia de Paquistán, con un saldo de por lo menos 136 muertos.

“Estamos preparados para arriesgar nuestras vidas. Estamos preparados para arriesgar nuestra libertad. Pero no estamos preparados para entregar esta gran nación a los extremistas”, agregó la ex primera ministra, que apoya abiertamente la lucha contra el terrorismo de Estados Unidos. El gobierno del presidente Pervez Musharraf afirmó luego que destinaría una fuerza de elite para proteger a la ex primera ministra.

Bhutto, que fue premier en dos ocasiones (1988-1990 y 1993-1996), regresó anteayer al país después de ocho años de autoexilio para liderar al opositor Partido Popular Paquistaní (PPP) en las elecciones previstas para enero, que marcarían la transición de un sistema militar a una democracia civil.

La caravana que la trasladaba del aeropuerto al sitio donde tenía previsto pronunciar un discurso, acompañada por unos 250.000 simpatizantes, fue atacada por un suicida que se hizo explotar a metros del vehículo blindado en el que viajaba Bhutto, que resultó ilesa. Poco antes, una granada había sido lanzada a la multitud. La cantidad de muertos, que asciende a 136, podría aumentar porque muchos de los casi 400 heridos están en estado crítico.

“Veo el atentado no como un ataque contra un individuo, no como un ataque contra mí, sino contra lo que represento. Fue un ataque a la democracia, a la unidad e integridad de Paquistán”, recalcó la ex primera ministra, que dejó el país en 1999 envuelta en un escándalo de corrupción.

Bhutto dijo que tenía conocimiento de que se estaba planificando un atentado contra su vida y aludió a individuos dentro del gobierno que están propagando el extremismo y conspirando contra ella. “No culpo al gobierno, sino a ciertos individuos que son miembros de una facción política y abusan de su posición”, insistió la líder vitalicia del PPP. Bhutto cree que quienes perpetraron el ataque contaron con apoyo logístico de funcionarios del servicio secreto y sectores del ejército vinculados a la dictadura militar que condujo entre 1977 y 1988 Zia Ul Haq, que derrocó y ejecutó al entonces primer ministro Zulkifar Ali Bhutto, padre de Benazir.

Las fuerzas de seguridad paquistaníes investigan a grupos talibanes y vinculados a Al-Qaeda desplegados en la frontera con Afganistán. El atentado aún no fue reivindicado por ningún sector, aunque Bhutto dijo que sabe “exactamente” quiénes perpetraron el atentado y acusó a “dignatarios del viejo régimen del general Zia que están hoy detrás del extremismo y el fanatismo”. Es necesario “limpiar los servicios secretos de estos elementos todavía presentes”, agregó.

Al respecto, Bhutto señaló que antes de regresar del exilio a Paquistán le entregó a Musharraf una carta con los nombres de tres personas a las que debía investigar si a ella le pasaba algo. “Sé bastante bien quiénes son mis enemigos en el ejército y los servicios de inteligencia”, dijo.

“Los talibanes y los extremistas islámicos no pueden actuar solos. No pueden organizar atentados suicidas desde una gruta de montaña. Tienen necesidad de una logística, de armas, de alguien que los comande”, manifestó.

Bhutto agregó que un informe entregado por “servicios secretos de un país musulmán amigo” le transmitió informaciones de posibles ataques por parte de cuatro grupos. “Me informaron de una escuadra suicida de talibanes de Afganistán, una de talibanes de Paquistán, una de Al-Qaeda y una de aquí, en Karachi”, dijo. Toda esa información, recalcó, la conocía también el gobierno de Paquistán.

Ante la pregunta de por qué regresó a su país si sabía de la posibilidad de un atentado, Bhutto señaló que había dado su palabra “al pueblo de Paquistán”. “Sé que habrá gente que pensará que fui ingenua, pero creo que fue la decisión correcta. Uno tiene que estar preparado para pagar el precio en la lucha por lo que cree”, declaró.

Bhutto también dedicó varios minutos a denunciar las fallas de seguridad durante el recorrido de su caravana y se quejó de que en la ruta no había iluminación. “Nos movíamos en la oscuridad; si las luces hubieran estado encendidas, nuestros guardias podrían haber detectado a los agresores”, señaló.

Unas horas antes de la conferencia de Bhutto, el ministro del Interior, Aftab Ahmed Jan Sherpao, recordó las dificultades para garantizar la seguridad en una marcha como la de la líder del PPP y explicó que le habían ofrecido un helicóptero para desplazarse a su llegada al aeropuerto, que ella rechazó.

Bhutto regresó a Paquistán tras alcanzar un acuerdo con Musharraf, que tomó el poder tras un golpe en 1999. Musharraf le ofreció una amnistía en los casos de corrupción en los que est investigada a cambio de que ella le preste apoyo político. Este acuerdo permitiría a Bhutto acceder a un tercer mandato como primera ministra y de esta manera compartiría el poder con Musharraf, que fue reelegido el 6 de octubre pero está sujeto a cuestionamientos por parte del Tribunal Supremo.

El atentado de anteayer fue el más grave de una serie de ataques que dejaron 370 muertos en los últimos tres meses en Paquistán, que atraviesa un sangriento período de violencia extremista.

Bhutto acusa al antiguo régimen pakistaní.

19 Octubre 2007

Mapa de Pakistán.La ex primera ministra paquistaní, Benazir Bhutto ha culpado a los mandatarios del antiguo régimen militar del general Zia-ul-Haq por el atentado perpetrado anoche en Karachi y que por ahora ha causado la muerte de al menos 139 personas. Bhutto, de 54 años, regresó del exilio gracias a la mediación de EE.UU. y Gran Bretaña, para que se pueda presentar a las elecciones.

Benazir Bhutto había reunido esta mañana a los responsables de su partido para analizar las responsabilidades de lo ocurrido. Bhutto se muestra partidaria de realizar una “limpieza” en los servicios secretos del país, en los que, afirma, se mantienen muchos de los agentes que entraron en los años del antiguo régimen.

El presidente Pervez Musharraf había advertido en varias ocasiones a Bhutto del peligro que suponía su regreso a Pakistán. Ante dicha advertencia, Bhutto afirma que se había repetido en todas las ocasiones en las que ella había mostrado su intención de regresar.

Incluso Bhutto acusa al presidente Musharraf de ser responsable del atentado por no haber sido capaz de prevenirlo.

Bhutto, símbolo de la democracia paquistaní.

18 Octubre 2007

Mapa de Pakistán.La ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto regresa a su país rodeada de gran expectación. Recién aterrizada en Karachi, su ciudad natal, y recibida por miles de personas, Bhutto es el símbolo de otro Pakistán, que hoy gobierna el presidente Pervez Musharraf.

Antes de su exilio a principios de 1999, Bhutto representó un papel muy importante en la escena islámica. Fue la primera mujer en regir los destinos de un Estado islámico cuando en 1988 a la edad de 35 años se convirtió en jefa del Gobierno de Pakistán tras tomar el testigo de su padre, Zulkifar Ali Bhutto. Sin embargo, nunca alcanzó el éxito que se esperaba. Los dos Gobiernos (1988-90 y 1993-96) que encabezó no llegaron a completarse y no pudo cumplir sus mandatos, acosada por acusaciones de corrupción y presionada por una fuerte oposición. Una situación que propició que optase por exiliarse en 1999.

Los problemas con los líderes militares de su país son una constante en la carrera política de Bhutto. Tuvo que hacerse cargo de la dirección del Partido Popular de Pakistán (PPP) cuando el dictador Zia ul-Haq ejecutó a su padre. Desde entonces intentó aplicar sus enseñanzas universitarias en ciencias políticas recibidas en Harvard y Oxford dentro del partido que representaba la defensa más importante de la democracia paquistaní. Durante años al frente del partido sufrió largos periodos de prisión y arresto domiciliario.

Hoy, regresa a Pakistán tras ordenar Musharraf el cierre de varios procesos contra ella por corrupción. Pese a repudiar la “dictadura” del presidente paquistaní durante años, Bhutto ha llegado a un acuerdo de reparto de poderes pactado con los militares. Algo que no ha sentado bien entre algunos de sus fieles seguidores aunque ella se ha descrito la “líder de los pobres”.

Pakistán bloquea la amnistía para Bhutto.

12 Octubre 2007

Mapa de Pakistán.El TS ordenó dejar en suspenso la aplicación de la “ordenanza de reconciliación nacional” firmada el pasado día 5 por Musharraf y por la cual todos los cargos abiertos por corrupción contra Bhutto habían de ser retirados.

La ex primera ministra Bhutto, líder del principal partido de oposición en Pakistán, tiene previsto regresar a su país el próximo día 18, tras nueve años de exilio.

Al estudiar hoy cinco recursos de otros grupos opositores, el Supremo consideró que la ordenanza choca con el artículo de la Constitución que garantiza que todos los ciudadanos son iguales ante la ley y ordenó a todas las cortes paquistaníes que suspendan su aplicación hasta que pueda dictar un veredicto.

El panel de jueces que estudia el caso, encabezado por el presidente del Supremo, el combativo Iftikhar Chaudhry, fijó la próxima vista para dentro de tres semanas.

Sin embargo, una fuente del Partido Popular (PPP) de Bhutto dijo que la orden del máximo tribunal no afectará al regreso de la ex primera ministra ni a su acuerdo con Musharraf.

Según el secretario general del PPP, Jahangir Badr, las dos partes ya habían previsto una posible interferencia judicial y acordado un “mecanismo” para superarla.

Badr mantuvo que Musharraf se ha comprometido con Bhutto y con los garantes internacionales del acuerdo entre ambos a que éste será respetado “incluso si la corte interviene y procede contra la ordenanza”.

“Musharraf ha dado garantías firmes a EE.UU. y el Reino Unido, los dos garantes del acuerdo secreto entre él y Benazir, de que no sólo facilitará su retorno seguro a Pakistán, sino que también protegerá sus intereses dentro y fuera de Pakistán”, dijo la fuente.

La ordenanza fue recurrida ante el Supremo por varios grupos de oposición, entre ellos por el partido del otro primer ministro paquistaní en el exilio, Nawaz Sharif, durante cuyo Gobierno se abrieron las causas contra Bhutto y su marido, Asif Ali Zardari.

Sharif, apartado del poder por el golpe de Estado de Musharraf en 1999, está excluido de la amnistía, si bien él mismo ya recibió un “perdón” presidencial en diciembre de 2000, cuando salió de la cárcel camino del exilio a cambio de permanecer fuera del país durante diez años.

El ex primer ministro ha anunciado que pretende volver a Pakistán entre el 15 y el 30 de noviembre, pese a que cuando lo intentó el pasado 10 de septiembre fue deportado en sólo unas horas.

El recurso de la Liga Musulmana de Sharif (PML-N) cuestiona la competencia de Musharraf para otorgar una amnistía a aquellos que han perpetrado delitos contra la sociedad, según el canal Geo TV.

Señala, en concreto, que Musharraf no tiene autoridad para retirar los cargos por ese tipo de delitos porque va contra los derechos fundamentales de los ciudadanos recogidos por la Constitución.

La legalidad de la amnistía a Bhutto pende ahora de un veredicto del TS, como también la reelección de Musharraf como presidente para otros cinco años en la votación parlamentaria del pasado día 6.

Los jueces reanudarán el estudio de los recursos opositores que cuestionan la validez de la candidatura de Musharraf el próximo día 17, después del puente festivo que pone fin al mes de Ramadán.

El mandato de Musharraf expira el próximo 15 de noviembre, fecha en que garantizó que abandonaría el mando del Ejército si era reelegido presidente.

Hace dos días, el presidente y general sugirió a Bhutto que pospusiera su regreso a Pakistán hasta que el TS dictamine sobre la validez de su candidatura a la Presidencia.

El primer ministro, Shaukat Aziz, advirtió anoche a la líder opositora que puede “salir perdiendo” si “no escoge bien” el momento de su regreso a Pakistán, para añadir que el Gobierno no pensaba ponerle ningún impedimento.

La intención de Bhutto es convertirse en primera ministra por tercera vez, después de las elecciones generales previstas en enero.