Israel Vs Washington.

14 Marzo 2010

El primer ministro israelí intentó el domingo restar importancia a una riña diplomática grave con Estados Unidos, urgiendo a la calma luego de que Washington rechazara fuertemente la construcción de mil 600 apartamentos para judíos en el este de Jerusalén.

La ya tensa relación de Israel con Estados Unidos enfrentó un serio bache la semana pasada, cuando Israel anunció los planes de construcción durante una visita del vicepresidente estadounidense Joe Biden.

El momento del anuncio avergonzó a la administración del presidente Barack Obama y puso en peligro las negociaciones de paz indirectas con los palestinos.

Estados Unidos respondió con críticas repetidas, incluido un discurso de la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton durante el fin de semana.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, sin embargo, no dio indicios de que cancelaría los planes de construcción en el este de Jerusalén, a pesar de las advertencias de Washington de que éstos afectarían el clima de negociaciones.

Se espera que pronto se reanuden conversaciones de paz indirectas entre Israel y los palestinos bajo mediación estadounidense.

“Israel y Estados Unidos tienen intereses mutuos”, dijo Netanyahu a su gabinete. “Pero actuaremos según los intereses vitales del estado de Israel”, agregó.

El futuro del este de Jerusalén es el tema más explosivo desde el conflicto israelí-palestino.

Israel se apoderó del este de Jerusalén en la guerra de Medio Oriente de 1967 y considera la ciudad entera como su capital. Los palestinos consideran el este de Jerusalén como su futura capital.

Biden condenó el plan de construcción usando un duro tono diplomático. Al final de su visita el jueves, sin embargo, suavizó sus críticas en un aparente intento de evitar que el incidente se agravara.

Afganistán: una guerra “subcontratada”.

5 Diciembre 2009

Un detalle que quedó por fuera del discurso del presidente de Estados Unidos Barack Obama cuando anunció su nueva estrategia para la guerra en Afganistán fue la cantidad de contratistas independientes que ya operan en ese país.

En la actualidad hay 104.000 contratistas militares apoyando la misión de las tropas estadounidenses. La cifra se conoce por que una ley promulgada por Obama produjo un sitio gubernamental en internet donde se publican datos sobre lo que invierte Washington en estos contratistas.

Según analistas, esta cifra sin duda va aumentar a medida que lleguen los 30.000 soldados anunciados para el año entrante dentro del plan de intensificación de la guerra ne Afganistán.

Gran parte del trabajo contratado a estas empresas independientes cubren labores de reconstrucción y construcción de infraestructura, como carreteras, escuelas, campamentos.

Los contratistas también asisten en el mantenimiento del ejército; sirven las comidas a los soldados, transportan municiones, proveen seguridad para el embajador de EE.UU. en Kabul y apoyan el entrenamiento a unidades de policía afgana.

Contratistas y subcontratistas.

Esto es lo que salta a la vista. Pero un ex asesor de la OTAN en Afganistán afirma que hay todo un nivel de subcontratistas y operaciones que llevan a cabo labores que escapan una simple auditoría.

Robert Young Pelton, que también es autor de un libro sobre los contratistas en la guerra contra el terrorismo, dice que existe un inmenso mecanismo de apoyo para labores de inteligencia y apoyo a las tropas que no se publica.

“También está, naturalmente, la guerra secreta de la CIA en Pakistán, donde utilizan sus propios contratistas para trabajos de inteligencia y realizar sus propios ataques”, aseguró Young Pelton en un programa de la BBC.

Hace unos meses, el diario The New York Times afirmó en un artículo que el servicio de inteligencia de EE.UU. había contratado a la firma Blackwater para localizar y asesinar líderes del grupo extremista al-Qaeda.

Blackwater -integrado casi en su mayoría por ex militares- recibió amplias comisiones para trabajar en la guerra en Irak, pero en varias ocasiones fue acusado de violaciones del código de guerra e implicado en la muerte de civiles. Desde entonces cambió su nombre a Xe.

El diario dice que la CIA no firmó un contrato formal con Blackwater, un sistema que parece repetirse con otros trabajos y acuerdos.

Este tipo de negocio hace muy complicada la fiscalización de las actividades y los millones de dólares invertidos en Afganistán, comentó a la BBC la analista del Middlebury College, Allison Stanger.

“Los contratistas principales se conocen. Si embargo, la mayoría del trabajo se subcontrata y una vez llega a ese nivel se empantana y toda la información está envuelta en una nube de secretos”, expresó.

Para el colmo de cosas, dice Stanger, los inspectores generales del Pentágono que deben llevar a cabo la veeduría de todo el costo de la guerra también están subcontratados.

Entre las consecuencias que genera este sistema están el desperdicio de fondos y la dificultad de asignar responsabilidades en caso de excesos y violaciones al derecho internacional.

Mucha de la corrupción está exacerbada por la cantidad de dinero que se ha vertido en los últimos ocho años (…) para cuando las cosas llegan a su destino ya han pasado por muchas manos

Como muchos de los subcontratistas son afganos, la situación alimenta la corrupción en ese país.

En declaraciones a la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso de EE.UU., la secretaria de Estado Hillary Clinton declaró que la “tercerización” a los afganos era positiva porque los involucraba, pero también presentaba sus complicaciones.

“Mucha de la corrupción está exacerbada por la cantidad de dinero que se ha vertido en los últimos ocho años. Estamos tan dependientes de una larga línea de abasteciemiento donde todo se importa (…) que, para cuando las cosas llegan a su destino ya han pasado por muchas manos”, expresó Clinton.

La situación es mucho más complicada que eso, asegura Robert Young Pelton.

“A un intérprete se le pagan US$930 diarios para que trabaje al lado de un contratista que cobra US$1.200 diarios. Cuando a los afganos se les acusa de corrupción ellos se dan la vuelta y le dicen a EE.UU. que se están robando todo el dinero antes de que les llegue a ellos”, señala.

“No se trata de gente sacándose su tajada aquí o allá. Es la ridícula idea de contratar a personas por US$150.000 anuales para supervisar a gente que se gana US$400 al mes.”

Obama se reunirá con Netanyahu y Mahmoud Abbas.

20 Septiembre 2009

La Casa Blanca ha hecho público que el próximo martes el presidente de Estados Unidos se encontrará con el primer ministro israelí y el dirigente palestino. Una reunión que será precedida por otras que mantendrá Obama con cada líder por separado. El objetivo de este intenso martes será preparar el camino para que se retomen las negociaciones de paz, estancadas desde finales de 2008.

El anuncio llega un día después de que George Mitchell, el enviado especial de Estados Unidos en Oriente Próximo, se marchase de la región sin haber logrado compromiso alguno de ninguna de las partes.

Si bien el comunicado no da más detalles, es de suponer que el encuentro tendrá lugar en Nueva York, donde dará inicio el período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

El principal escollo a superar en la reunión serán los asentamientos judíos. La paralización total de su construcción es para los palestinos un requisito indispensable para que se reanude el proceso de paz.

EE.UU. pide más ayuda a la OTAN.

19 Febrero 2009

Estados Unidos pidió a sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que aumenten el número de soldados en Afganistán para combatir al Talibán.

Los comentarios fueron expresados por el secretario de Defensa de EE.UU., Robert Gates, en antelación a la cumbre de la OTAN de este jueves en Polonia.

Mientras, el comandante en jefe de las fuerzas estadounidenses en Afganistán predijo que el próximo año será “duro”.

El general David McKiernan habló poco después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, autorizara el despliegue de 17.000 soldados adicionales en Afganistán.

Obama dijo que las tropas adicionales estaban destinadas inicialmente a Irak, pero que fueron redistribuidas para “cumplir con las urgentes necesidades de seguridad”.

La medida aumentará el número de efectivos estadounidenses en Afganistán a más de 50.000.

“Serias preguntas”

“El gobierno (de EE.UU.) está preparado (…) para asumir mayores compromisos en Afganistán, pero claro que tiene expectativas de que los aliados también lo harán”, dijo Gates.

Agregó que Washington tiene especial interés en que sus aliados aporten mayor número de tropas antes de que se celebren las elecciones presidenciales afganas de agosto y que “hasta ahora la respuesta ha sido decepcionante”.

La medida del presidente Obama de enviar más soldados a Afganistán ha aumentado la presión sobre otros aliados para que contribuyan con mayor número de fuerzas de combate y asistencia civil para ayudar a estabilizar el país, indicó desde Cracovia la corresponsal de defensa de la BBC, Caroline Wyatt.

También plantea serias preguntas sobre la resolución y voluntad política de algunos miembros de la OTAN, agregó la corresponsal.

Wyatt destacó que también se espera que Gran Bretaña incremente esa presión sobre varios aliados de Europa Occidental para que lleven sobre sus hombros una parte de la carga.

El Reino Unido es el segundo mayor contribuyente a la misión de la OTAN, con más de 8.000 efectivos desplazados hacia Afganistán.

Son muy pocos los que parecen tener la voluntad de ofrecer más botas en el terreno, a pesar de la buena voluntad que muestran hacia el nuevo liderazgo estadounidense, añadió Wyatt.

La corresponsal señaló que al menos, la OTAN espera que otras naciones prometan aportar más recursos financieros, equipos y ayuda desde el lado civil en los días previos a los comicios afganos.

Reducir el 80% del arsenal nuclear.

5 Febrero 2009

El presidente Barack Obama está ultimando un plan de reducción de armamento nuclear para proponere a Rusia que ambos países pasen de 5.000 a 1.000 ojivas nucleares. El proyecto, desvelado por el diario británico The Times después de la reunión del ministro de Exteriores británico, David Miliband, con su homóloga estadounidense, Hillary Clinton, se planteará a partir de diciembre.

A finales de este año vence el tratado actual entre Rusia y EE.?UU. (Start 1) firmado en 1991 y por el que los dos países se deshicieron del 50% de su arsenal nuclear. El proyecto que Obama está ultimando sería aún más ambicioso, porque supondría que los dos Estados eliminarían el 80% de su actual arsenal. La intención de Barack Obama es crear una oficina de no proliferación de armas nucleares en la Casa Blanca a cargo de Gary Samore. Precisamente Samore fue el negociador contra las armas nucleares del Gobierno de Bill Clinton.

Moscú no ha dado una respuesta oficial, ya que tampoco ha sido oficial el anuncio de EE.?UU., pero el viceprimer ministro ruso, Serguéi Ivanov, dio la bienvenida a la propuesta.

«Damos la bienvenida a las declaraciones de la nueva Administración de Obama de que está preparada para iniciar conversaciones y concluirlas este año», dijo Ivanov. «Es un buen ejemplo y un buen mensaje para otros países», añadió desde su oficina en Moscú.

Para que los dos países lleguen a un acuerdo es fundamental la decisión final de Washington sobre el escudo antimisiles que la Administración Bush planeaba instalar en Polonia y en la República Checa. Un plan al que Moscú se ha opuesto tajantemente. La posición de Obama sobre ese proyecto puede hacer que las negociaciones con Rusia sean más sencillas, ya que el demócrata nunca ha estado muy de acuerdo con el escudo de Europa Oriental.

Todas estas cuestiones serán tratadas en la conferencia de seguridad que tendrá lugar en la ciudad alemana de Múnich entre el viernes y el domingo. En la reunión estarán por parte rusa Ivanov y por parte estadounidense el vicepresidente, Joe Biden, y el asesor de Seguridad Nacional, general James Jones.