¿Podrá Obama cerrar Guantánamo?

17 Noviembre 2008

En la primera entrevista que concedió a un canal de televisión desde las elecciones, el presidente electo de Estados Unidos prometió -entre otras cosas- cerrar el centro de detención de Guantánamo, en la isla de Cuba.

“He dicho reiteradamente que EE.UU. no tortura y me aseguraré de que no torturamos”, afirmó Obama.

¿Pero podrá él futuro ocupante del sillón presidencial pasar de las palabras a los hechos?

En término generales, la idea es abandonar los tribunales militares -aprobados por la Ley de Comisiones Militares de 2006- que funcionan en Guantánamo y reemplazarlos por un proceso judicial que se llevaría a cabo en EE.UU.

Al mismo tiempo, el gobierno tratará de encontrar países que estén dispuestos a recibir a los prisioneros que ya han recibido el visto bueno para su liberación.

El primero es un problema legal, el segundo, es de orden práctico.

Los problemas legales que acarrean los procesos contra las personas acusadas de cometer actos de terrorismo aún no han sido resueltos. Hay quienes sostienen que los prisioneros deberían sencillamente ser juzgados en tribunales estadounidenses normales.

Se estima que entre los aproximadamente 255 prisioneros que están en Guantánamo, unos 50 podrían ser sometidos a juicio.

El problema es que la evidencia en su contra pudo haber sido obtenida mediante coerción o incluso tortura, o a través de las agencias y servicios de inteligencia extranjeros que han empleado métodos similares.

Parte de esta evidencia podría ser admitida en un juicio ante un tribunal militar. También podrían admitirse “rumores”, en los que alguien declara lo que otra persona le dijo si es que el juez militar decide que este testimonio tiene “valor probatorio para una persona razonable”.

Khalid Sheikh Mohammed fue interrogado con el “método submarino” y hallado culpable.

Sin embargo, nada de esto es aceptable según las reglas de un tribunal estadounidense normal.

Khalid Sheikh Mohammed, por ejemplo, quien fuera hallado culpable en Guantánamo de ser responsable de los atentados del 9/11, fue sometido al “método del submarino” o “tormento de TOCA”, una controvertida táctica de interrogación que simula el ahogamiento.

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Es verdad que él expresó su deseo de morir, pero un tribunal civil en EE.UU. no admitiría evidencia contra Mohammed recopilada en Guantánamo.

¿Y entonces cuál será su suerte? Sería raro que sencillamente lo liberen.

También está el problema de si se le debe ocultar o no al prisionero la fuente que aportó parte de la evidencia.

Sistema híbrido

La idea que propuso uno de los asesores legales de Barack Obama, Laurence Tribe, profesor de Derecho en la Universidad de Harvard, es explorar la posibilidad de utilizar una mezcla de tribunales civiles y corte marciales.

“Tendría que ser una suerte de sistema legal híbrido, más que un tribunal ilegal”, dijo Tribe.

Creo que la respuesta será, que pueden estar tan bien vigilados en territorio estadounidense como en cualquier otra parte. No podemos poner a la gente en un calabozo para siempre sin determinar que merecen estar ahí

“Creo que la respuesta será, que pueden estar tan bien vigilados en territorio estadounidense como en cualquier otra parte. No podemos poner a la gente en un calabozo para siempre sin determinar que merecen estar ahí”.

Si el sistema híbrido que se está considerando no se distancia de los tribunales militares, será criticado con el argumento de que lo que se hizo fue sencillamente, trasladar Guantánamo a Estados Unidos.

Un sistema nuevo también sería analizado por los tribunales estadounidenses y si presentan el caso, es muy probable que llegue hasta la Corte Suprema para que decida sobre su constitucionalidad.

Es muy probable también que exista una oposición política y legal al establecimiento de cualquier sistema nuevo para tan pocos casos.

Problemas prácticos

Mientras tanto, está pendiente la pregunta de qué hacer con los prisioneros cuya liberación ya ha sido aprobada. También hay otro grupo que permanece en un limbo: aquellos contra los que no hay suficiente evidencia en su contra ni tampoco la confianza de que no tomarán el camino de la violencia.

A pesar de que EE.UU. ha hechos esfuerzos considerables, no ha logrado persuadir a los países de origen de los sospechosos que han sido declarados inocentes para que los reciban.

Con frecuencia, los prisioneros se oponen a sus propios gobiernos tanto como al de EE.UU. y son considerados una amenaza en sus mismos países.

Cinco organizaciones de derechos humanos han propuesto que aquellos prisioneros a los que sus propios países rechazan sean admitidos por los gobiernos europeos o por EE.UU.

Daniel Gorevan de Amnistía Internacional dijo que “el presidente electo Obama ha dicho que cerraría (Guantánamo). Otros gobiernos pueden contribuir a que esto suceda ofreciendo protección a los individuos que no pueden ser liberados en sus propios países”.

Amnistía Internacional aseguró que cerca de 50 de los detenidos no pueden ser enviados a sus países de origen porque “correrían el riesgo real de transformarse en víctimas de violaciones a los derechos humanos tales como la tortura o el maltrato”.

Estos prisioneros son oriundos de países entre los que se incluyen China, Libia, Rusia, Túnez y Uzbekistán.

La Unión Estadounidense para las Libertades Civiles (American Civil Liberties Union) urgió a Barack Obama a anunciar el cierre de Guantánamo el primer día de su presidencia.

Sin embargo, la Casa Blanca, que se demoró años en desarrollar la política actual para Guantánamo después de los constantes desafíos legales, se ha mostrado más escéptica, sugiriendo que es más fácil hablar de su clausura que ponerla en práctica.

Dana Perino, portavoz de la Casa Blanca, dijo: “Hemos tratado por todos los medios de explicar lo complicado que es. Cuando sacas a la gente que tiene un pasado terrorista del campo de batalla no es tan fácil dejarlos ir”.

Mueren soldados afganos en bombardeo de EEUU.

23 Octubre 2008

Nueve soldados afganos han muerto y otros cuatro resultaron heridos en un ataque aéreo de la coalición estadounidense en el sureste del país en la noche del martes. Un portavoz del Ejército estadounidense confirmó ayer el ataque, que atribuyó a un “error de identificación”. Explicó que sus tropas “podían haber matado y herido por error a soldados del Ejército Nacional Afgano después de ser atacados cuando regresaban de una operación”.

El Ministerio de Defensa afgano condenó con dureza la acción de los helicópteros artillados y consideró que esto puede debilitar la moral de los soldados. En el bombardeo también murieron tres policías. En lo que va de año, centenares de civiles afganos han perdido la vida a causa de los ataques aéreos de las tropas extranjeras en Afganistán, en su mayoría realizados en el marco de la Operación Libertad Duradera que, bajo el mando de EE UU persigue desde 2001 a talibanes y miembros de Al Qaeda.

El Gobierno de Hamid Karzai ha exigido frecuentemente tanto al mando de la coalición como al de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad, que lidera la OTAN), que hagan todos los esfuerzos necesarios para evitar los llamados “daños colaterales” de la lucha contra la insurgencia. Karzai teme que éstos puedan alimentar la frustración de la población.

El Ministerio de Defensa afgano precisó que el bombardeo tuvo lugar en la carretera de Dowa Manda, en la provincia oriental de Jost, un bastión de los talibanes.

Pakistán dispara contra helicópteros de EE.UU.

16 Septiembre 2008

Helicópteros de Estados Unidos fueron recibidos con disparos al intentar entrar en Pakistán desde Afganistán, en un incidente dado a conocer ayer por fuentes locales y desmentido por el Ejército paquistaní. Este nuevo incidente se produce en momentos de tensión entre EE.UU. y Pakistán, tradicional aliado de Washington en su guerra contra el terrorismo, tras la salida del poder de Pervez Musharraf.

La tensión se incrementó después de que The New York Times revelara el jueves que el presidente George W. Bush autorizó en julio a su Ejército a lanzar ataques contra la insurgencia en Pakistán sin pedir permiso a las autoridades del país. Ese mismo día, el jefe del Estado Mayor Conjunto, almirante Michael Mullen, anunció una nueva estrategia militar a ambos lados de la frontera, pese a las protestas de Islamabad.

El ataque tuvo lugar de madrugada, cerca de la frontera afgana, en el distrito tribal paquistaní de Waziristán del Sur. “Las tropas de la coalición dirigidas por Estados Unidos se acercaron a la frontera en helicóptero e intentaron entrar en Pakistán, pero disparos de las tropas paquistaníes las obligaron a retirarse”, declaró un alto responsable de las fuerzas locales de seguridad que requirió el anonimato. Sin embargo, el portavoz del Ejército, el general Athar Abas, negó el ataque.

En Sawat, la milicia protalibana anunció la liberación de 25 de los 38 policías y soldados paquistaníes que fueron secuestrados hace casi dos meses.

Irak quiere negociar la retirada de EE UU.

8 Julio 2008

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, dijo ayer que su Gobierno negocia con EE UU un nuevo acuerdo de seguridad que podría fijar un calendario para la retirada de las tropas estadounidenses en el país. La declaración, ante embajadores árabes en Abu Dhabi, es el primer anuncio oficial del Ejecutivo iraquí sobre una hipotética salida de las tropas. Sin embargo, la Casa Blanca negó que negocie ningún calendario de salida con Irak.

Las negociaciones, según Al Maliki, se encaminan hacia “un acuerdo de base para la retirada de las tropas o el establecimiento de un calendario para su salida”. El primer ministro habló de la “necesidad de terminar con la presencia extranjera” y “restaurar la plena soberanía” iraquí. El pacto sustituirá al mandato de la ONU que expira el 31 de diciembre, y que regula la presencia de EE UU en el país árabe.

Por otra parte, el Parlamento iraquí votará el próximo día 15 un proyecto de ley electoral, paso imprescindible para la celebración este año de comicios.

Irán acusa a EEUU de espionaje.

9 Diciembre 2007

Mapa de Irán.Teherán ha tenido fácil dar otra vuelta de tuerca a su enfrentamiento con Washington. Días después de que se hiciera público el informe de los servicios secretos de EEUU en el que se afirma que Irán detuvo su programa nuclear militar en el 2003, el ministro de Exteriores iraní, Manoudhehr Mottaki, acusó ayer directamente a Washington de espionaje y pidió explicaciones sobre cómo consiguió la información para elaborar el documento.

En una carta enviada a la embajada suiza en Teherán, que representa los intereses estadounidenses en Irán ante la falta de representación diplomática de Washington en el país, Mottaki recuerda que es el propio informe estadounidense el que explica que la información se consiguió “a través de satélites y actividades de espionaje”.

EN EL PUNTO DE MIRA.

Desde que se conoció el informe, los líderes estadounidenses han intentado minimizar su repercursión. Y si el martes fue el presidente, George Bush, el que se mostró “convencido de que Irán sigue representando un peligro”, este fin de semana ha sido el secretario de Defensa, Robert Gates, quien ha insistido en mantener a Teherán en el punto de mira.

Gates participa en Bahréin en una conferencia de seguridad de países del Golfo Pérsico –de la que Irán se retiró en el último momento– y ayer pidió a esos países que exijan a Teherán transparencia sobre sus planes nucleares.

El dirigente estadounidense instó también a los países del Golfo a establecer un sistema de alerta antimisiles. En un duro discurso, aseguró que “las desestabilizadoras políticas iranís son una amenaza para EEUU, los países de Oriente Próximo y todos los países que están en el área de alcance de los misiles balísticos que Irán está desarrollando”.