Bhutto acusa al antiguo régimen pakistaní.

19 Octubre 2007

Mapa de Pakistán.La ex primera ministra paquistaní, Benazir Bhutto ha culpado a los mandatarios del antiguo régimen militar del general Zia-ul-Haq por el atentado perpetrado anoche en Karachi y que por ahora ha causado la muerte de al menos 139 personas. Bhutto, de 54 años, regresó del exilio gracias a la mediación de EE.UU. y Gran Bretaña, para que se pueda presentar a las elecciones.

Benazir Bhutto había reunido esta mañana a los responsables de su partido para analizar las responsabilidades de lo ocurrido. Bhutto se muestra partidaria de realizar una “limpieza” en los servicios secretos del país, en los que, afirma, se mantienen muchos de los agentes que entraron en los años del antiguo régimen.

El presidente Pervez Musharraf había advertido en varias ocasiones a Bhutto del peligro que suponía su regreso a Pakistán. Ante dicha advertencia, Bhutto afirma que se había repetido en todas las ocasiones en las que ella había mostrado su intención de regresar.

Incluso Bhutto acusa al presidente Musharraf de ser responsable del atentado por no haber sido capaz de prevenirlo.

Turquía: crisis con EE.UU.

14 Octubre 2007

Mapa de Turquía.A horas de que la comisión de relaciones exteriores (diputados) aprobase la condena a las masacres de armenios en el entonces imperio Otomano (1915), Turquía llamó al embajador en Estados Unidos. Al mismo tiempo, seguía preparando un bombardeo a disidentes kurdos en el noreste iraquí.

Los desesperados intentos de George W.Bush y el vicepresidente Richard Cheney para bloquear la moción fueron esta vez en vano y, ahora, la cuestión pasa al plenario de la cámara baja. Entretanto, 140 intelectuales y académicos musulmanes acudían al papa Ratzinger para apoyar un llamamiento biconfesional “por la sobrevivencia del mundo”. Afirmando representar 99% de islámicos –una religión sin autoridad central-, sostienen “la urgencia de un entendimiento firme”.

Turquía se ha convertido en piedra de escándalo. Por una parte, sigue empecinada en negar el exterminio de armenios durante la primera guerra mundial. No obstante, su gobierno de orientación religiosa trata de revertir reformas laicas de Kemal Atatürk, en cuyo nombre se niegan las masacres de armenios y kurdos en 1915/22. Por otro lado, también pretende hostigar a la autonomía kurda en el noreste de Irak.

Ahora, mientras la Unión Europea y Rusia buscan fórmulas de negociación, la declinación política de Bush le impide presionar seriamente a Turquía. Tampoco puede hacerlo la UE, luego de que el presidente francés Nicolas Sarkoky se opusiera redondamente al ingreso otomano en la entidad.

Sin duda, EE.UU. está en la peor situación posible. Turquía forma parte de un grupo de “intereses especiales”, que incluye Israel, Saudiarabia y Pakistán, regímenes que suelen cometer excesos contra diversos grupos étnicos o políticos. Washington mira para otro lado y no hace preguntas incómodas. Así ocurre con el activo tráfico israelí de armas ,el papel del clan bin Laden en el ajedrez saudita o los abusos de Pervez Musharraf en Pakistán.

Sin la menor duda, Turquía puede desencadenar un desastre en Levante. Si ataca Irak, trabará los planes de repliegue en Bagdad e involucrará a Irán, que tiene su propia minoría kurda sunnita. Por otra parte, el Pentágono envía a Irak vía Turquía 70% de suministros aéreos, 90% de blindados antiminas y 30% de combustibles refinados. Todo esto tiene una lectura nada grata a los armenios: como ya les sucedía cuando romanos y persas se disputaban su país, son víctimas o espectadores de la historia, no sus protagonistas. Igual les sucede a los kurdos: gobernantes de esa etnia –los mamelucos- detuvieron a los mongoles en el siglo XIII y controlaron Egipto hasta 1517. Pero nunca lograron la independencia en su país natal.

EE.UU. analiza el cierre de Guantánamo.

5 Octubre 2007

Mapa del mundo.Gates, que llegó el miércoles a Chile desde Colombia en el marco de una gira que comenzó en El Salvador y terminará en Surinam, también manifestó su interés por reforzar los lazos con los países de la región, y afirmó que Chile “es un gran amigo”.

El jefe del Pentágono se reunió hoy con el ministro chileno de Defensa, José Goñi, con quien firmó un acuerdo de cooperación militar sobre atención médica para los miembros de las fuerzas armadas de ambos países.

“He dicho en varias ocasiones que quisiera ver las instalaciones de los arrestados en Guantánamo cerradas”, dijo al ser consultado al respecto Gates, que también tiene prevista hoy una audiencia con la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.

“Lo que estamos estudiando ahora es cómo hacerlo de manera que se contemplen los derechos de las personas arrestadas (unas 340), pero al mismo tiempo que proteja a los estadounidenses y también a otros en el mundo”, indicó.

El jefe del Pentágono agregó que a la Casa Blanca le preocupa dejar en libertad a terroristas que han prometido venganza contra de Estados Unidos. “¿Cómo se cambian las cosas de manera que haya protección?. Ésa es la pregunta”, puntualizó.

Con respecto a Chile, Gates declaró que las relaciones bilaterales se basan “en valores compartidos de democracia y justicia social”. “EE.UU. valora a Chile como un gran amigo, nuestras relaciones bilaterales son sólidas pues se basan en valores compartidos que hacen más fuertes a nuestros países y dan mayor gobernabilidad, hacen que crezcan las economías, que se reduzca la pobreza y que haya una más efectiva defensa contra las amenazas”, sostuvo.

El secretario de Defensa elogió y agradeció, asimismo, el compromiso de Chile con las fuerzas de mantenimiento de la paz en varios países y los esfuerzos en Haití, donde este país mantiene un contingente de 646 militares.

“La participación de Chile en operaciones de mantenimiento de la paz es una contribución importantísima, tanto a la estabilidad regional y global como al crecimiento de la democracia”, subrayó.

Gates también señaló que su visita a la región tiene como objetivo reforzar las relaciones y la seguridad regional, sobre todo en relación “con el narcotráfico y la guerra de guerrillas”.

Preguntado si su gira está vinculada a la idea de que se conforme un eventual frente para contrarrestar la influencia del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el jefe del Pentágono afirmó que “no nos hemos focalizado en otros países, sino más bien en lo que podamos hacer juntos en estas áreas”.

En cuanto a la intervención de Chávez en la situación de los rehenes de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y su eventual liberación, opinó que “si existen maneras de que se liberen con seguridad y sin comprometer ciertos principios básicos, pienso que está bien llevarlos adelante”.

Advirtió, sin embargo, de que ésa es una decisión soberana del Gobierno de Colombia. El secretario de Defensa de EE.UU. también señaló que su país busca la forma de acelerar el proceso de ventas de armas a Iraq.

“Nos ha preocupado que nuestro proceso nos está tomando demasiado tiempo (…), ya hemos entregado desde enero más de 600 millones de dólares en armamento, estamos buscando mecanismos para acelerar el proceso”, añadió.

“Es un tema que hay que estudiar para responder y reaccionar más rápidamente a los requerimientos de nuestros amigos”, recalcó. Al ser interrogado sobre el anuncio de una venta de armas a Iraq por parte de China por unos 100 millones de dólares, Gates dijo que no tiene una “preocupación particular” al respecto.

Esta gira del jefe del Pentágono es la primera a América Latina desde que asumió el cargo, en diciembre de 2006, y, según la embajada de Estados Unidos en Chile, proseguirá después por Perú y concluirá en Surinam.

EEUU desenmascara a sus mercenarios en Iraq.

3 Octubre 2007

Mapa de Irak.Erik Prince conserva el aspecto marcial de los cinco años que pasó en la Navy con los comandos de operaciones especiales. El multimillonario fundador y presidente de Blackwater USA, de 38 años, se zafó ayer como pudo del duro interrogatorio al que le sometieron los demócratas en un comité del Congreso. Su compañía, paradigma de los modernos mercenarios en unas guerras cada vez más privatizadas, quedó en evidencia por la impunidad con que actúa en Iraq.

La comparecencia de Prince se vio precedida por la revelación de varios informes muy comprometedores sobre la actividad de los ram bos de Blackwater, conocidos por su gatillo fácil. Se trata de ex miembros del ejército, la mayoría con experiencia en combate y dispuestos a ganar el dinero que no pudieron obtener cuando vestían uniforme. De eso, precisamente, se quejó con amargura la congresista demócrata Carolyn Maloney, de Nueva York. De familia militar, sugirió que es una inmoralidad que los pistoleros de Blackwater ganen hasta seis veces más que quienes sirven en el ejército.

El escrutinio a Blackwater, bajo sospecha desde hace tiempo, se precipitó después del incidente del pasado 16 de septiembre. Los mercenarios abrieron fuego para proteger un convoy del Departamento de Estado en Bagdad, con el resultado de once iraquíes muertos. Las autoridades iraquíes, indignadas, anunciaron que a Blackwater se le retiraba la licencia para operar en el país. Luego eso no se cumplió. Quedó claro así que Bagdad carece de soberanía real para tomar una decisión tan drástica contra los intereses norteamericanos.

La investigación del Congreso dio cuenta de centenares de episodios violentos con Blackwater como protagonista. Con demasiada frecuencia fueron los mercenarios quienes dispararon primero, hubo civiles inocentes muertos, desatención a las víctimas e intento de tapar los hechos. La compañía hubo de despedir a 122 empleados por conducta irresponsable con las armas, consumo de droga o alcohol, comportamiento violento y otras faltas graves.

Prince defendió la profesionalidad de sus hombres y puso énfasis en que ni una sola de las personas que han protegido - diplomáticos, políticos y personal de reconstrucción- ha muerto o sufrido heridas graves, mientras que Blackwater ha perdido a 28 de sus empleados y centenares quedaron heridos. En su declaración, Prince utilizó el mismo lenguaje que los republicanos más partidarios de la guerra. Habló del enemigo sin matices, como los bad guys (tipos malos) que intentan matar a todas horas a los estadounidenses.

El presidente de Blackwater se enorgulleció de que en las diversas instalaciones con que cuentan en EE. UU. se adiestran cada día 500 miembros del ejército o de otras agencias de seguridad. Prince se refugió en la estricta definición del diccionario y negó que a sus hombres se les pueda calificar de mercenarios, pues no son soldados de fortuna al servicio de un gobierno. Salvo algunos empleados latinoamericanos, son “estadounidenses trabajando para estadounidenses”.

El severo examen a Blackwater tuvo lugar en el comité de supervisión y reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes, que dirige el demócrata californiano Henry Waxman. Este congresista es conocido por su celo fiscalizador hacia la Administración Bush. Sus investigaciones son muy temidas por los republicanos. “La privatización está funcionando excepcionalmente bien para Blackwater - ironizó ayer Waxman-. La cuestión aquí es si la subcontratación a Blackwater es un buen negocio para el contribuyente estadounidense, si es un buen negocio para nuestro ejército y si sirve nuestros intereses nacionales en Iraq”.