Irak propone el fin de las patrullas de EE UU

22 Agosto 2008

Estados Unidos admite la utilidad de fijar un calendario de objetivos para la retirada de sus tropas de Irak, pero durante una visita a Bagdad ayer, su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, evitó dar fechas. Ambos países negocian desde hace 10 meses el marco legal para extender la presencia militar norteamericana cuando el 31 de diciembre concluya el mandato de la ONU, incluida la posibilidad de que los estadounidenses dejen de patrullar las ciudades iraquíes desde junio. Rice, cuyo inesperado viaje creó expectativas de un anuncio inminente, aseguró no obstante que el acuerdo está “muy, muy próximo”.

“Hemos convenido que merece la pena incluir en ese acuerdo algunos objetivos, algunos plazos, de cómo puede desarrollarse [la retirada]“, declaró Rice durante una conferencia de prensa conjunta con su homólogo iraquí, Hoshyar Zebari. La secretaria de Estado norteamericana ponía así fin a una rápida visita a Bagdad para impulsar un compromiso de borrador alcanzado entre las dos partes y que, según las filtraciones a la prensa local, contempla la retirada de las fuerzas estadounidenses de todas las ciudades iraquíes antes de junio de 2009.

Esta concesión debería ayudar a vencer el recelo de los iraquíes, cuyos dirigentes han expresado ese deseo en repetidas ocasiones. Más problemática es su insistencia en que EE UU retire todas sus tropas de combate para el año 2011 como muy tarde. Washington se ha negado hasta ahora a fijar fechas concretas. “Cualquier calendario habrá de tener en cuenta la situación sobre el terreno”, insistió Rice.

“Por supuesto que las fuerzas estadounidenses están aquí por invitación del Gobierno iraquí”, admitió antes de precisar que “el objetivo es que las fuerzas iraquíes se responsabilicen de la seguridad de Irak”. No obstante, siempre se refirió a los plazos como “tentativos”, lo que hace pensar que se está buscando una redacción ambigua que permita salvar la cara a ambas partes.

El Ejército estadounidense se halla en Irak desde que derrocó a Sadam Husein en 2003, al frente de una parca coalición internacional y al amparo de un discutido mandato de la ONU que concluye el próximo 31 de diciembre. Ante la aproximación de esa fecha, Washington empezó a negociar en noviembre de 2007 un Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas para amparar a los 144.000 soldados que en la actualidad tiene desplegados en el país. Sustituir el mandado de la ONU por un pacto entre Washington y Bagdad se considera un paso importante para la soberanía de Irak, porque le otorga la capacidad de opinar de forma directa sobre la presencia de soldados internacionales en su territorio por primera vez desde 2003.

Rice también se reunió con el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, quien al parecer habría señalado numerosas objeciones al borrador de acuerdo, en especial respecto a la inmunidad de los soldados estadounidenses. “En última instancia, será el primer ministro quien tenga que dar el aprobado”, señaló Rice. Pero no solo. El acuerdo necesita la aprobación del Parlamento, que no se reúne hasta el 9 de septiembre. Al margen de que la coalición gubernamental disponga de la mayoría de los 275 escaños de la Cámara, su discusión por los legisladores amenaza con polarizar aún más a los iraquíes. Los seguidores de Múqtada al Sáder, un clérigo chií populista y furibundamente antiestadounidense, aprovecharon la visita de Rice para recordar su oposición al acuerdo. Aunque sólo controlan 30 escaños, tienen una gran capacidad de movilización callejera.

Acuerdan reforzar las sanciones a Irán.

24 Enero 2008

Mapa de Irán.Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia), junto a Alemania, lograron ayer un acuerdo para incrementar la presión contra Irán y su polémico programa atómico. Una reunión, la primera en cuatro meses para abordar el asunto, que no presagiaba grandes conclusiones y que finalmente terminó, si no con un acuerdo para aumentar las sanciones, sí para endurecer las ya existentes. El anfitrión del encuentro, el ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, aseguró que Alemania, Francia y Reino Unido presentarán una nueva resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Aunque Steinmeier no concretó su contenido, fuentes diplomáticas indicaron que el documento propone fortalecer las sanciones ya existentes , aprobadas en diciembre de 2006 y marzo de 2007, pero sin aplicar nuevas medidas de presión.

De esta forma, Washington se queda a medio camino en su deseo de elevar la postura contra Irán mediante sanciones económicas y forzar así al régimen islámico a detener su programa de enriquecimiento de uranio. La Casa Blanca pretendía que una nueva resolución bloqueara las inversiones en el país persa y congelara relaciones con bancos iraníes. Los dos paquetes de sanciones aprobados hasta ahora por la ONU limitan los intercambios financieros o de tecnología relacionada con la energía atómica, prohíben exportar armas y congelan los activos financieros relacionados con el programa atómico iraní.

Acercamiento de posturas.

El encuentro de ayer en Berlín sirvió para que americanos y europeos por un lado, y chinos y rusos por otro, acerquen posturas dentro de sus evidentes divergencias al tratar el programa atómico iraní. Ya antes de la conferencia y cuando incluso un acuerdo de mínimos parecía lejano, Steinmeier había insinuado que el mero hecho de que Moscú y Pekín hubieran acudido a la cita era un signo positivo. Al final, el resultado fue más lejos y el jefe de la diplomacia alemana pudo anunciar que las grandes potencias estaban «unidas en la evaluación de que un arma atómica iraní tendría dramáticas consecuencias en Oriente Medio e incluso más allá». Por eso, aseguró el canciller alemán, las seis naciones seguirán trabajando para «impedir que eso ocurra».

Sin embargo, las reticencias de rusos y chinos a apretar más las tuercas a un país con el que tienen fuertes vínculos económicos siguen vigentes. Rusia sigue exportando uranio para la central atómica que ayuda a construir en Bushehr y Pekín sigue necesitando el petróleo iraní. Además, la actitud de chinos y rusos se ha visto reforzada con el informe de la inteligencia estadounidense que asegura que Teherán abandonó su programa nuclear militar en 2003.

Al respecto, Steinmeier aseguró que esa conclusión también tiene un lado negativo: la constatación de que Irán intentó obtener el arma nuclear. «La cuestión sigue pendiente: hasta dónde llegaron los iraníes. Para eso necesitamos al OIEA en Viena», declaró el ministro alemán refiriéndose al Organismo Internacional de Energía Atómica.

A principios de mes, su director general, Mohamed el Baradei, obtuvo el compromiso de Teherán de aclarar en breve las dudas sobre sus intenciones atómicas.

Irán afronta nuevas amenazas de sanción.

4 Noviembre 2007

Mapa de Irán.Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania han acordado hoy un texto borrador para una tercera resolución de sanciones contra Irán, que será sometido a votación por Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia a finales de noviembre si el próximo informe del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) revela que Teherán continúa con su programa nuclear.

Las potencias también ha decidido pedir al Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea (UE), Javier Solana, que busque una nueva reunión con el negociador iraní en materia nuclear, Sayed Yalili, y que les informe del resultado, según un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores británico.

El director general del OIEA, Mohamed El Baradei, divulgará en las próximas semanas un nuevo informe sobre la posición de Irán en relación con su controvertido programa nuclear. Así, los directores políticos que han redactado el texto borrador acordaron volver a reunirse el

próximo 19 de noviembre para analizar los informes de la OIEA y de Javier Solana.

Pese a todo, los representantes de las potencias “reiteraron su compromiso a negociar una solución a largo plazo del asunto nuclear iraní, y urgieron a Irán a aceptar su oferta de negociación hecha en

junio de 2006 y repetida desde entonces”.

Solana presentó al Gobierno iraní el 6 de junio del 2006 una oferta que incluye incentivos (como tecnología para reactores de agua ligera) a cambio de que el régimen abandone definitivamente su programa de enriquecimiento de uranio.

Teherán se ha negado a suspender el enriquecimiento de uranio, haciendo caso omiso de dos resoluciones previas decretadas por el Consejo de Seguridad. Insiste en que sus ambiciones atómicas sólo persiguen fines civiles.

Crisis Turquía y EEUU.

1 Noviembre 2007

Mapa de Turquía.Los periódicos turcos coincidieron hoy en que Turquía y Estados Unidos han entrado en un ‘período crítico de cinco días’ tras los cuales Ankara decidirá si emprende o no una operación militar en el norte de Irak contra el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Apenas unos días antes de que el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, visite Washington el próximo 5 de noviembre para discutir las medidas que se pueden tomar contra el PKK, la secretaria de Estado para Asuntos Exteriores, Condoleezza Rice, visitará mañana Ankara para convencer al gobierno turco de que no envíe tropas al país vecino.

Mientras algunos analistas estiman que los acontecimientos ponen a prueba las relaciones EEUU-Turquía, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Ali Babacan, dijo hoy en conferencia de prensa que Turquía lo ha intentado todo con las administraciones de EEUU e Irak y no desea perder más tiempo con propuestas sobre la formación de comités y comisiones.

‘Estados Unidos controla Irak, hay un gobierno central iraquí y además hay una administración autónoma (kurda) en el norte. El gobierno iraquí no es capaz de hacer nada en el norte y no podemos estar seguros de si los del norte (la administración kurda) quieren luchar contra el terrorismo’, dijo Babacan, subrayando la demanda de que EEUU realice acciones concretas.

Rice pidió ‘unos días’ a Erdogan durante una conversación telefónica tras el pasado ataque del PKK en Daglica (Hakkari, sudeste de Turquía) en el que murieron 12 soldados y otros 17 fueron heridos.

Además, ocho soldados fueron hechos prisioneros por los separatistas kurdos y aún se encuentran en manos del PKK en el norte de Irak y en Washington algunas personalidades opinaron que Turquía tiene derecho a rescatar a sus soldados.

La jefa de la diplomacia estadounidense se entrevistará -mañana en Ankara- con Babacan, Erdogan y el presidente turco, Abdullah Gül, y, posteriormente, viajará a Estambul para participar en la II Cumbre Ampliada de Ministros de Asuntos Exteriores de los Países Vecinos de Irak.

La visita de Rice pretende disipar ciertos problemas antes del encuentro entre Erdogan y el presidente de EEUU, George Bush, en el que ambos líderes discutirán ‘esfuerzos conjuntos contra el PKK’.

Citando fuentes cercanas a la Casa Blanca, el diario turco ‘Hürriyet’ afirmó hoy que Rice llegará a Turquía con las manos vacías a no ser que haya mantenido en secreto sus propuestas.

‘No puedo imaginar cómo (Rice) conseguirá sacarse un conejo de la chistera para poder afirmar que su gobierno ha progresado (en la lucha contra el PKK), afirmó Mark Parris, antiguo embajador de EEUU en Turquía.

A pesar de ello, Serdar Turgut, editor jefe del rotativo ‘Aksam’, escribió hoy que ’sería una locura’ que Erdogan cancelase su encuentro con Bush aunque Rice no lleve propuestas al ejecutivo turco.

Erdogan viajará a Washington acompañado por primera vez de una delegación militar y la presencia de los generales Ergun Saygun, segundo en el rango del Estado Mayor, y Kenan Kocak, jefe del Departamento de Operaciones, se interpreta como la decisión de forzar a Bush a tomar medidas contra el PKK en el norte de Irak.

Turquía ya ha comenzado a implementar las sanciones económicas al norte de Irak, subrayando que van dirigidas exclusivamente contra el PKK y quienes le apoyan, mientras las operaciones militares a lo largo de la frontera iraquí continúan.

Washington teme que una incursión militar de Turquía -aliado en la OTAN y paso clave de los suministros para las tropas en Irak y Afganistán- desestabilizarían la ya volátil región y a su mayor aliado en Irak, los kurdos.

Zeyno Baran, analista turco del Hudson Institute (EEUU), explicó que los turcos están frustrados por la posición estadounidense y lamentó que la situación, aparentemente, no vaya a cambiar.

Baran comparó a EEUU con un hombre que tiene dos novias: los kurdos de Irak y Turquía. Y aseguró que Ankara está presionando a Washington para que elija entre ambos.

Desde mañana, con Rice en Ankara, la cumbre de vecinos de Irak en Estambul y la próxima visita de Erdogan a EEUU, se desarrollarán varios encuentros cruciales, en un momento en el que Turquía ha reunido hasta 100.000 soldados, apoyados por tanques, artillería, aviones de combate y helicópteros en la frontera con Irak en preparación de una posible incursión.

Turquía: crisis con EE.UU.

14 Octubre 2007

Mapa de Turquía.A horas de que la comisión de relaciones exteriores (diputados) aprobase la condena a las masacres de armenios en el entonces imperio Otomano (1915), Turquía llamó al embajador en Estados Unidos. Al mismo tiempo, seguía preparando un bombardeo a disidentes kurdos en el noreste iraquí.

Los desesperados intentos de George W.Bush y el vicepresidente Richard Cheney para bloquear la moción fueron esta vez en vano y, ahora, la cuestión pasa al plenario de la cámara baja. Entretanto, 140 intelectuales y académicos musulmanes acudían al papa Ratzinger para apoyar un llamamiento biconfesional “por la sobrevivencia del mundo”. Afirmando representar 99% de islámicos –una religión sin autoridad central-, sostienen “la urgencia de un entendimiento firme”.

Turquía se ha convertido en piedra de escándalo. Por una parte, sigue empecinada en negar el exterminio de armenios durante la primera guerra mundial. No obstante, su gobierno de orientación religiosa trata de revertir reformas laicas de Kemal Atatürk, en cuyo nombre se niegan las masacres de armenios y kurdos en 1915/22. Por otro lado, también pretende hostigar a la autonomía kurda en el noreste de Irak.

Ahora, mientras la Unión Europea y Rusia buscan fórmulas de negociación, la declinación política de Bush le impide presionar seriamente a Turquía. Tampoco puede hacerlo la UE, luego de que el presidente francés Nicolas Sarkoky se opusiera redondamente al ingreso otomano en la entidad.

Sin duda, EE.UU. está en la peor situación posible. Turquía forma parte de un grupo de “intereses especiales”, que incluye Israel, Saudiarabia y Pakistán, regímenes que suelen cometer excesos contra diversos grupos étnicos o políticos. Washington mira para otro lado y no hace preguntas incómodas. Así ocurre con el activo tráfico israelí de armas ,el papel del clan bin Laden en el ajedrez saudita o los abusos de Pervez Musharraf en Pakistán.

Sin la menor duda, Turquía puede desencadenar un desastre en Levante. Si ataca Irak, trabará los planes de repliegue en Bagdad e involucrará a Irán, que tiene su propia minoría kurda sunnita. Por otra parte, el Pentágono envía a Irak vía Turquía 70% de suministros aéreos, 90% de blindados antiminas y 30% de combustibles refinados. Todo esto tiene una lectura nada grata a los armenios: como ya les sucedía cuando romanos y persas se disputaban su país, son víctimas o espectadores de la historia, no sus protagonistas. Igual les sucede a los kurdos: gobernantes de esa etnia –los mamelucos- detuvieron a los mongoles en el siglo XIII y controlaron Egipto hasta 1517. Pero nunca lograron la independencia en su país natal.