Elecciones en irak.

1 Febrero 2009

Las familias endomingadas que volvían de votar eran el reflejo de la normalidad que ayer rodeó las elecciones provinciales iraquíes. Normalidad para los estándares de este país destrozado por la violencia que siguió a la invasión estadounidense de 2003. Para evitar atentados, todas las fronteras del país se encuentran cerradas desde la noche del viernes y durante toda la jornada electoral estuvo prohibido el tráfico rodado. “Ha sido un éxito, como una boda”, declaró el portavoz del Ministerio de Defensa. Pero a pesar de la ausencia de incidentes graves y de la temperatura primaveral, las primeras estimaciones hablaban de una participación menor de la esperada.

“Queremos personas que nos den servicios y seguridad”, declaraba Nivan Mahmud, erigida en portavoz de un grupo de mujeres que se dirigían a votar a la escuela nacional Ibn Haizam, al este de Bagdad. Convencidas de la importancia de su voto, no tenían inconveniente en revelar sus preferencias. “Vamos a votar la lista de Iyad Allawi porque fue buen primer ministro, pero sobre todo porque queremos gente laica. Ya hemos sufrido bastante con los partidos religiosos y sus sectarismos”, explicaba Mahmud ante la anuencia de las demás, todas tapadas de la cabeza a los pies y suníes. Cuando un hombre les advierte de que tengan cuidado con lo que dicen, una de ellas se vuelve y le responde: “Estamos en una democracia”.

La misma actitud abierta y confiada mostraba Yusef Eisho, constructor de 52 años, que ha votado al Movimiento Asirio Democrático y enseñaba orgulloso su dedo índice impregnado de tinta en un cafetín de Garaj Amana. “Me parecen gente honesta y espero que hagan un buen trabajo”, explicaba. Eisho, que pertenece a la minoría greco-ortodoxa, opina que la reserva de tres escaños para la minoría cristiana (en Bagdad, Basora y Mosul) “no es suficiente, pero menos es nada”. A su alrededor, una parroquia absolutamente masculina jugaba al dominó. Tal vez la tranquilidad con que se expresa en público tenga que ver con que éste es un barrio eminentemente cristiano.

“La vida y la seguridad están mejorando; Bagdad está más tranquila que antes”, aseguraba. Aun así, todos los colegios electorales estaban ayer rodeados de un doble cinturón de seguridad, Ejército y policía, y los soldados estadounidenses volvieron a hacerse visibles de forma patente en los principales cruces de la capital. Las autoridades no querían correr riesgos. La gente tampoco. Todo el mundo siguió las instrucciones de los uniformados y aceptó los tres cacheos que precedían al acceso a los centros de voto. En las calles secundarias, la gente disfrutaba de día paseando o charlando con los vecinos.

Pero el entusiasmo no ha sido el mismo en todos los barrios. En la otra orilla del Tigris, en Beya, Hay al Amer, Hay al Yihad o Hay al Adel, el ambiente aunque tranquilo era sombrío. Sólo los chavales jóvenes estaban en la calle haciendo recados o jugando al fútbol. Después del derrocamiento de Sadam Husein, aquí se produjeron matanzas terribles. Los radicales suníes lograron echar a la mayoría de los habitantes chiíes. “Hace un año, no hubiera creído que iba a volver a pisar estos barrios”, confía Sarmad, mientras me guiaba por el complicado mapa étnico-religioso de la capital.

Las elecciones provinciales de hoy son las primeras desde 2005 en las que participan los suníes. Aquellos comicios, boicoteados por la comunidad suní, que representa una quinta parte de la población, no reflejaron las demandas reales del pueblo iraquí, especialmente en provincias como Nínive o Diyala, de mayoría suní. Desde entonces los enfrentamientos armados entre chiíes y suníes han marcado la vida del país.

El Gobierno del primer ministro, el chií Nuri al Maliki, ha hecho grandes esfuerzos por integrar en el juego democrático a los principales partidos suníes. A partir de ahora se abre un capítulo en Irak con un nuevo reparto del poder. El camino será sinuoso y lleno de obstáculos, pero de momento ayer miles de suníes accedieron a elegir entre los 14.000 candidatos repartidos entre 437 organizaciones políticas que competían por 440 escaños en disputa, de los cuales un cuarto de ellos están reservados a mujeres.

“Habrá venido el 60% de los inscritos, pero sólo el 40% ha podido votar porque hay muchos problemas con los nombres”, explicaba el responsable de un centro electoral. “Éste es un barrio que acoge a muchos desplazados y sólo hemos tenido un mes para tratar de corregir los fallos de las listas”. Una vez que se aseguró de que los soldados no podían oírle, bajó la voz para denunciar “un compló para impedir que los suníes voten”. No importa lo que haya de verdad. La convicción de que eso es así, en estos barrios o en las regiones del noroeste del país donde la comunidad suní es mayoritaria, puede bastar para encender la mecha del descontento si los responsables no tienen exquisito cuidado en abordar los agravios reales o percibidos.

“Las elecciones no son buenas”, se despedía el soldado de un puesto de control cuando nos íbamos. Afortunadamente daba la impresión de que no era la opinión de la mayoría de los 15 millones de iraquíes que ayer podían votar en 14 de las 18 provincias del país (las tres provincias kurdas lo harán a final de año y la de Kirkuk cuando árabes, kurdos y turcomanos lleguen a un acuerdo sobre el reparto del poder). Un poco más adelante, el barrio de Kadumiya, que alberga uno de los grandes santuarios del chiísmo, parecía otro país. Allí el voto es tanto un derecho político como una obligación religiosa.

La jornada electoral, que se inició con cierta pereza a las siete de la mañana (dos horas menos en la España peninsular), fue animándose a medida que avanzaba el día. A partir de las doce, la afluencia se hizo más nutrida. Aun así, en algunos colegios electorales, como el Palestina de Kadumiya, los interventores de mesa opinaban que habían acudido menos votantes que en 2005.

Tal vez por ello, o porque la votación transcurrió sin incidentes graves, el primer ministro, Nuri al Maliki, decidió levantar varias horas antes de lo previsto las restricciones al tráfico de vehículos en las principales ciudades. También la Comisión Electoral extendió una hora el escrutinio, hasta las seis de la tarde, “para dar más oportunidades a los votantes”.

En su primera aparición pública tras el cierre de los colegios, Al Maliki calificó la jornada de un “gran éxito de todos los iraquíes” así como de un hito en el camino hacia la democracia y la alternancia en el poder. Fuentes de Naciones Unidas reconocían en privado que la participación no había sido tan alta como se esperaba, pero las cifras oficiales no se conocerán hasta mañana.

Fuga de dos jefes de Al Qaeda en Irak.

27 Diciembre 2008

No redujeron a los guardias ni tuvieron piedad con los que se rendían. Los hombres que en la madrugada de ayer protagonizaron una revuelta en la prisión de Ramadi (al oeste de Bagdad) fueron disparando uno a uno sobre todos los policías que les salían al paso y tuvieron la sangre fría de rematar en sus camas a los guardias que dormían antes de abrir las celdas de los reclusos.

El balance final fue de seis policías muertos y 10 heridos, siete presos abatidos en el ataque y tres peligrosos presos fugados: dos líderes locales de Al Qaeda y un hombre conocido como Imad, El asesino, autor confeso de más de 100 homicidios. Entre los policías muertos hay un teniente coronel y un capitán.

Los tres fugados son oriundos de Ramadi, feudo suní y localidad convertida en auténtica pesadilla tanto para las tropas estadounidenses como para las autoridades iraquíes desde la caída de Sadam Husein en abril de 2003. Washington cedió el pasado septiembre el control de la región al Gobierno iraquí, aunque mantiene a un cuerpo de marines en la zona. Todo comenzó cuando un guardia entró en una celda y fue reducido. Los presos fueron a la armería disparando contra todos los guardias que les salían al paso y de allí al dormitorio de los agentes. Finalmente, y en medio de un pandemónium, abrieron las celdas. Se calcula que unos 40 internos lograron escapar en medio del tiroteo.

Durante largos minutos la situación fue de una confusión total hasta que logró ser controlada por las autoridades iraquíes que inmediatamente decretaron el toque de queda en la localidad. Mientras la policía peinaba casa por casa la zona con fotografías de los evadidos y lograba detener en pocas horas al menos a 23 de ellos. “Confiamos en que la población colabore”, señaló un portavoz del Ministerio del Interior iraquí.

El balance final de muertos y heridos se suma al incesante goteo de fallecidos por la violencia en Irak. El día de Navidad un soldado estadounidense murió en Mosul, a unos 600 kilómetros al norte de Bagdad, por lo que la jerga oficial denomina “fuego indirecto” y que se aplica a ataques con morteros o cohetes. Mientras, en el plano político reinaba la incertidumbre después de que el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, cancelara por sorpresa -incluso para sus compañeros de Gabinete- la visita oficial que tenía previsto realizar al vecino Irán. Bagdad era un hervidero de rumores sobre los motivos de la cancelación del viaje que iban desde disputas políticas internas a una hipotética visita secreta del presidente electo de EE UU, Barack Obama.

Irán es una de las cuestiones clave de la política exterior iraquí y su importancia puede verse redoblada en la campaña con vistas a las elecciones provinciales que deben celebrarse en Irak el mes que viene y que pueden rediseñar el mapa político de país.

El Reino Unido se va de Irak.

10 Diciembre 2008

El Gobierno de Reino Unido ha comenzado a preparar la retirada de sus tropas de Irak para finalizar el proceso, como muy tarde, en junio del próximo año. La información ha sido recogida por los diarios británicos The Guardian y Daily Mail, que citan fuentes oficiales.

El inicio de la retirada empezaría en marzo, en vez de en enero como estaba previsto, según informa la cadena BBC que recoge fuentes procedentes del ministerio de Defensa. A pesar del retraso, el plan de primer ministro británico, Gordon Brown, de sacar del país asiático a la mayoría de sus efectivos en 2009 continúa en marcha, siempre que las elecciones iraquíes del próximo enero transcurran sin incidentes.

Los periódicos confirman que los soldados británicos serían reemplazados por tropas estadounidenses, con lo que el territorio que ocupan no serán entregados a los dirigentes iraquíes. De ese modo, de los 4.000 soldados que continúan en la ciudad iraquí de Basora, sólo quedarían 300 efectivos instruyendo a las fuerzas de seguridad locales, tal y como pide el gobierno del país.

El plan de retirada está bastante avanzado, a pesar de que que aún se debe acordar el llamado pacto de “estatus de fuerzas” con el Gobierno iraquí, dijo el Times.

La BBC también dice que la retirada de Reino Unido de Irak, con las unidades de fuerza especiales que operan desde Bagdad, podría servir para tener más recursos para aumentar la misión internacional de Afganistán.

El ex primer ministro Tony Blair fue el más firme aliado del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, durante la invasión a Irak de marzo de 2003 para derrocar a Sadam Husein. Blair envió 45.000 soldados para que se sumarán a la acción militar liderada por Estados Unidos, pero la guerra le costó su respaldo público.

Gordon Brown, quien asumió el cargo de manos de Blair en junio del año pasado, ha reducido la cantidad de soldados en Irak y retirar a los soldados restantes podría darle un impulso antes de las próxima elecciones, que debe realizarse antes de mediados de 2010.

En octubre, el secretario de Defensa, John Hutton, dijo que los soldados británicos estaban camino de completar su misión a comienzos del próximo año.

El martes, el general estadounidense David Petraeus dijo que la violencia en Irak en las últimas semanas ha caído a su nivel más bajo desde mediados de 2003 y que los avances en seguridad, si bien pueden revertirse, son menos frágiles que en el pasado.

Tres atentados presionan al Parlamento iraquí.

25 Noviembre 2008

Al menos 33 personas murieron y varias fueron heridas, ayer en tres atentados cometidos en Bagdad, a menos de 48 horas de la crucial  parlamentaria sobre el acuerdo con Estados Unidos, la cual fijará el marco legal para la permanencia extranjera en Iraq hasta el  2011.

Uno de los atentados fue cometido por una mujer kamikaze en uno de los puntos de acceso a la Zona Verde de la urbe. Mató a siete personas, entre ellas dos mujeres y dos soldados iraquíes. Además se registraron 13 heridos.

El atentado fue realizado a las 08:20 locales, por una mujer que llevaba una bomba oculta entre sus ropas, la cual explotó cerca de un puesto de control en uno de los ingresos a la zona, en donde tienen su sede las máximas instituciones iraquíes y las más importantes embajadas occidentales.

Según testigos, la mujer hizo detonar su carga explosiva ante una de las principales entradas a la zona utilizada frecuentemente por diputados iraquíes. Otros aseguraron que antes de que la atacante activara su carga se produjo otra explosión en el lugar.

Se trata de  un puesto custodiado por soldados iraquíes, mientras que las tropas estadounidenses tienen el suyo a  metros de distancia también en la Zona Verde.

El pasado 1 de febrero, dos mujeres, una de ellas con discapacidad mental, detonaron dos artefactos que escondían bajo sus ropas en un mercado de animales, con un saldo de 98 muertos. Poco después, el 6 de marzo, las autoridades  detuvieron a un hombre con los mismos problemas mentales antes de que hiciera estallar un explosivo que llevaba consigo, en la ciudad de Ramadi, en la provincia occidental de Al Anbar.

Poco después del primer atentado fuerzas militares de Estados Unidos que están destinadas en Iraq detuvieron al director de un hospital psiquiátrico de Bagdad, por sospechas de colaborar con el grupo Al Qaeda dando datos de enfermos mentales a fin de ser usados como bombas humanas.

Una fuente de seguridad afirmó que la suicida era una mujer con problemas mentales y que la carga fue detonada a distancia a través de  un telecomando. La misma fuente agregó que en la capital fueron drásticamente reforzadas las medidas de seguridad, en consideración también a la sesión del Parlamento, en la cual mañana los diputados serán llamados a expresarse sobre el acuerdo entre Bagdad y Washington.

Ese acuerdo, entre otras cosas, fijará el marco legal por el cual las fuerzas de EE.UU. podrán continuar en Iraq hasta el 2011.

En tanto, 13 mujeres murieron y siete resultaron heridas en un atentado contra un autobús que trasladaba a empleados del Ministerio de Comercio a sus trabajos, señaló la Policía. El ataque fue cometido en el barrio de Nueva Bagdad con una bomba del tipo “magnético” , que había sido colocaba debajo del minibús.

El Ejército de Estados Unidos aseveró por su parte que 14 personas murieron y cuatro fueron heridas en el ataque al autobús.

También por la mañana, una bomba estalló tras el paso de una patrulla policial cerca de la Universidad de Tecnología de Bagdad. Causó 13 muertos y 20 heridos, citaron distintas fuentes.

Por otro lado, un tribunal federal iraquí anuló  la medida aprobada por el Parlamento en septiembre, que había revocado la inmunidad parlamentaria al diputado Mithal Aloussi para castigarlo por su viaje a Israel. Así lo informó el abogado de Aloussi, Tareq Harb, citado también por la agencia Nina, según la cual su cliente vuelve ahora a tener todos los derechos de los parlamentarios.

Desde que fue suspendida la inmunidad, Aloussi no volvió a participar de las sesiones del Parlamento. Aloussi fue a Israel dos veces en septiembre, para participar de una conferencia sobre la lucha contra el terrorismo.

Turquía e Irak contra los kurdos.

19 Noviembre 2008

El ministro turco del Interior, Besir Atalay, volará hoy a Irak para acelerar la colaboración entre ambos países y con Estados Unidos, en la lucha contra el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), informaron hoy los medios turcos.

Se espera que Atalay sea recibido en Bagdad por su homólogo iraquí, Jevad Bolani, en una reunión a la que asistirá también el embajador de EEUU en Irak, Ryan Crocker, y mandos militares de las fuerzas de ocupación estadounidenses.

Se trata de la primera reunión trilateral de estas características desde que en 2006 fracasase el intento de establecer un mecanismo similar.

Los medios locales resaltan sobre todo que la cita se produce después de la elecciones presidenciales en Estados Unidos y recuerdan que el futuro sucesor de George W. Bush en la Casa Blanca, el demócrata Barack Obama, telefoneó el lunes al presidente turco, Abdullah Gül.

Según la prensa turca, Obama dijo a Gül que cree ‘correcto’ que ‘Turquía use su derecho a la autodefensa en la lucha contra el terrorismo’ del PKK.

Mañana, Ekrem Al Hakim, representante especial del primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, viajará a Ankara para negociar un acuerdo sobre seguridad bilateral con el gobierno turco.

Durante el próximo fin de semana, una delegación presidida por el representante especial de Turquía para Irak, Murat Özçelik, se desplazará a Bagdad para entrevistarse con delegados del ejército y del espionaje iraquíes.

Turquía demanda apoyo para aislar las bases del PKK en el norte de Irak de todo contacto y exige a Bagdad el control efectivo de las vías de aprovisionamiento a la cordillera de Kandil, donde se halla el comando central del grupo separatista kurdo; el bloqueo de los medios de comunicación ligados al PKK y el aumento de los controles de seguridad iraquíes cerca de la frontera con Turquía.

Según la cadena turca NTV, en la base de esta intensificación de gestiones diplomáticas entre Turquía, Irak y EEUU, se encuentra el hecho de que, a partir del próximo 1 de enero, el control del espacio aéreo iraquí será devuelto por Washington a Bagdad.

De este modo, Ankara deberá pedir permiso directamente a los iraquíes para realizar operaciones aéreas contra las bases del PKK en Irak, donde los turcos sospechan que se refugian entre 3.000 y 4.500 militantes del citado proscrito grupo armado, catalogado como organización terrorista por Turquía, EEUU y la Unión Europea.

El PKK se levantó en armas en 1984 para exigir la independencia de los 12 millones de kurdos que viven en Turquía y desde entonces más de 35.000 personas han muerto en una guerra no declarada entre los rebeldes kurdos y las fuerzas de seguridad turcas.