Dimite el negociador iraní sobre temas nucleares.

21 Octubre 2007

Mapa de Irán.El contencioso entre Irán y la comunidad internacional por el programa nuclear iraní no está exento de sobresaltos. Teherán anunció ayer la dimisión de Alí Lariyani, el principal negociador del régimen de los ayatolás con sus interlocutores occidentales. El jefe de la política exterior de la Unión Europea, Javier Solana, que se ha reunido con Lariyani en infinidad de ocasiones y que tenía previsto volver a hacerlo el próximo martes en Roma, no ocultó que estaba “sorprendido” por la noticia.

El portavoz del régimen iraní, Gholam Hossein Elham, señaló que el viceministro de Exteriores, Said Jalili –un hombre cercano al presidente, Mahmud Ahmadineyad–, reemplazará a Lariyani como nuevo jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN), denominación oficial del negociador del régimen de Teherán. “Lariyani había presentado su dimisión varias veces y finalmente el presidente Mahmud Ahmadineyad ha aceptado su renuncia”, dijo el portavoz iraní, que no dio explicaciones sobre el porqué de esa dimisión y se limitó a mencionar “motivos personales” y el deseo de “emprender otras actividades políticas”.

ENCUENTRO EN ROMA.

Según el portavoz iraní, la reunión prevista para el martes en Roma con Solana “se mantendrá como estaba previsto con el nuevo jefe del CSSN”. No obstante, Hossein Elham señaló que Lariyani participará en el encuentro de Roma, aunque solo como miembro de la delegación. “La decisión nos ha sorprendido pero, por nuestra parte, mantenemos la reunión con el enviado que el Gobierno iraní decida mandar”, señalaron fuentes diplomáticas de la UE.

Los analistas se apresuraron ayer a tratar de interpretar el significado y el alcance de la renuncia de Lariyani que, pese a ser un duro negociador, parecía más pragmático que el presidente Ahmadineyad.

La principal conclusión que extraen es que la dimisión de Lariyani, considerado muy próximo al ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán, demuestra las divergencias entre este último y Ahmadineyad, que estaría acrecentando su poder dentro del régimen. “Parece tratarse de un paso hacia la consolidación del bando de Ahmadineyad”, explicó el analista Mohamad Sadegh al Hoseini, que recordó que el presidente nunca aceptó la amplia autonomía que gozaba Lariyani, que mantuvo serias diferencias con Ahmadineyad sobre cómo proceder en las negociaciones con Occidente. Además, cada vez que este tenía una ronda de negociaciones, el presidente iraní aprovechaba para advertir contra cualquier concesión.

PETRÓLEO Y EXTERIORES.

De hecho, Lariyani no es el primer responsable iraní que abandona el Gobierno por sus divergencias con el presidente, ya que antes renunciaron los ministros de Petróleo y de Industria.

Lo que parece claro es que Jalili, que es muy cercano a Ahmadineyad, va a endurecer aún más la línea negociadora de Irán respecto a su programa nuclear. “Dada la presencia de muchos halcones en el CSSN, nadie espera que Irán flexibilice su postura en el futuro”, señaló el consejero del Centro Iraní de Asuntos Estratégicos, Mashalá Shams al Waezein, que recordó que Lariyani “abogaba por la transparencia en el dosier nuclear”, una política que cuenta con una fuerte oposición en el núcleo duro del régimen iraní.

Por su parte, el analista Said Leylaz dijo que el relevo del negociador “supone un cambio de estrategia y para acelerar las cosas y ofrecer una mayor dosis de radicalismo”.

LA VISITA DE PUTIN.

El hecho de que su dimisión se haya producido solo cuatro días después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, apoyara a Irán en su disputa nuclear con Occidente refuerza la impresión de que el régimen iraní va a endurecer aún más su postura.

Un equipo del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) inició ayer en Teherán una nueva ronda de conversaciones. El Consejo de Seguridad de la ONU está a la espera del informe de la OIEA y de Solana sobre el programa nuclear iraní para decidir posibles sanciones contra Teherán.

Aguardan informes antes de sancionar a Irán.

29 Septiembre 2007

Mapa de Irán.Los seis grandes países que discuten sobre el programa nuclear iraní esperarán a recibir dos informes sobre el enriquecimiento de uranio, el próximo noviembre, antes de decidir en la ONU si imponen nuevas sanciones a Irán, según un acuerdo alcanzado el viernes en Nueva York.

Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania y la Unión Europea acordaron esperar por dos informes, uno del director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, y otro del alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana.

“Acordamos redactar un texto para una tercera resolución con sanciones en el Consejo de Seguridad de la ONU (…) con la intención de someterlo a votación, a menos que los informes de noviembre de Solana y ElBaradei muestren un resultado positivo de sus esfuerzos”, indicó el acuerdo.

Las nuevas sanciones buscarían forzar a Irán a abandonar su programa de enriquecimiento de uranio, con el que algunos países creen que busca fabricar un arma nuclear. Antes de las conversaciones ya era claro que aunque Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Alemania quieren imponer sanciones, Rusia y China pretenden dar a la AIEA más tiempo.

“Sí, es un compromiso, pero es un buen compromiso”, declaró el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, quien se reunió el lunes en Nueva York con sus pares de Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Alemania, en un encuentro al que asistió también Solana.

“Esperaremos que sean presentados los dos informes. No sabemos qué contendrán los reportes”, señaló Kouchner. Las divisiones son fuertes, como reconoció indirectamente Kouchner. “Es un éxito ya que no estamos seguros de permanecer unidos”, destacó. “Seguimos unidos, siguiendo dos vías, una de negociación, la otra de sanciones”, estimó.

Las conversaciones reunieron a la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y a sus pares de Rusia, China, Gran Bretaña, Francia, Alemania y la Unión Europea. Tuvieron una “muy larga y detallada discusión sobre los elementos” de una tercera resolución con sanciones y “hubo una activa participación de todos, incluyendo a los ministros ruso y chino”, dijo el subsecretario de Estado Nicholas Burns.

El ministro de Exteriores chino, Yang Jiechi, buscó “flexibilidad”. “Las negociaciones diplomáticas son la mejor opción para resolver el tema nuclear iraní pacíficamente y alcanzar los intereses comunes de la comunidad internacional”, dijo. Su homólogo de Alemania, Franck-Walter Steinmeier, advirtió antes de la reunión de que “no va a ser sencillo”.

Irán y la AIEA acordaron el mes pasado un cronograma para que Teherán provea respuestas a los cuestionamientos sobre su programa nuclear, y funcionarios de la agencia se encuentran en Irán para sostener conversaciones. La AIEA ha estado investigando el programa nuclear iraní por los últimos cuatro años pero hasta ahora no ha podido concluir si tiene fines pacíficos o no.

Irán rechaza las acusaciones de las potencias occidentales de que estaría intentando producir armas atómicas y lo disimula con su programa nuclear civil, que según Teherán tiene como fin el enriquecimiento de uranio como signatario del tratado de no proliferación nuclear. El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado en dos oportunidades sanciones para obligar a Irán a suspender su programa de enriquecimiento de uranio, que puede ser usado para la generación de energía y para la producción de armas nucleares.

Pese a la amenaza de nuevas sanciones, Irán rehusa detener su programa nuclear. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, dijo esta semana en la Asamblea General de la ONU que el tema nuclear está “cerrado”, lo que recibió una rápida respuesta de Washington, que aseguró que Ahmadineyad está “terriblemente equivocado”.