Matanza en Kabul.

8 Julio 2008

Al menos 41 personas resultaron muertas ayer y otras 139 heridas en un atentado suicida contra la Embajada de India en Kabul. Las autoridades afganas responsabilizaron a los servicios secretos paquistaníes. Entre las víctimas mortales, se encuentran cuatro ciudadanos indios, incluido el agregado de Defensa y otro diplomático, y seis policías afganos (cinco de ellos en la vecina Embajada de Indonesia), pero la mayoría son civiles que hacían cola para solicitar visado.

Sobre las ocho y media de la mañana (tres horas y media menos en la España peninsular), el suicida empotró un coche cargado de explosivos contra el portón de entrada del recinto de la cancillería india, que en ese momento se abría para dejar paso a los vehículos de los dos diplomáticos que murieron. La explosión destruyó ambos automóviles, hizo saltar por los aires las puertas de entrada, dañó varios edificios de la legación y rompió los cristales de los inmuebles próximos. El cuerpo de uno de los diplomáticos apareció varias horas más tarde sobre el tejado de una de las casas vecinas.

“Este abominable acto de terrorismo es obra de los enemigos de la amistad de Afganistán con India”, declaró el presidente afgano, Hamid Karzai, en un comunicado remitido a este diario. Su Ministerio de Interior fue aún más claro al afirmar que el ataque se había llevado a cabo “en coordinación y consulta con un servicio de espionaje activo en la región”, una poco velada referencia al ISI paquistaní. Aunque los talibanes han amenazado con aumentar su campaña de atentados suicidas contra el Gobierno de Karzai y los 60.000 soldados extranjeros que lo respaldan, muchos analistas apoyan la tesis afgana.

“Afganistán es también escenario de la lucha entre India y Pakistán, y de las luchas internas de Pakistán”, escribía ayer en su blog Barnett Rubin, que recuerda los recientes atentados sincronizados de Jaipur que dejaron 63 muertos justo antes de una importante reunión bilateral entre India y Pakistán. “Estos ataques parecen orientados a sabotear cualquier mejora de las relaciones de Pakistán con sus dos vecinos, India y Afganistán, para asegurarse de que Pakistán no tiene otra alternativa que continuar apoyando a las organizaciones radicales islamistas como parte de su política exterior”.

El de ayer es el atentado más grave que se produce en la capital afgana desde el derrocamiento de los talibanes en 2001.

900 presos fugados.

15 Junio 2008

Tropas internacionales y afganas buscan a los casi 900 prisioneros que fueron liberados en la noche del viernes en un asalto por un grupo de 80 insurgentes talibanes a la cárcel principal de Kandahar, uno de los bastiones de los talibanes, en el conflictivo sur de Afganistán.

Durante el asalto talibán se produjo un tiroteo en el que murieron nueve policías, siete prisioneros y un civil, según el jefe del consejo provincial de Kandahar, Ahmad Wali Karzai, hermano del presidente del país, Hamid Karzai.

Policía y Ejército afganos llevan a cabo desde entonces redadas en la ciudad de Kandahar, en donde las autoridades han declarado el estado de excepción.

Al despliegue de las fuerzas afganas se suma el de las tropas internacionales presentes en la región, que lanzaron una operación para tratar de detener a los prisioneros fugados.

Tanto Kandahar como la vecina provincia de Helmand son dos regiones donde la insurgencia talibán ha logrado hacerse fuerte. La primera constituye uno de los principales puntos de la ruta del opio, esencial en la financiación de las actividades de los insurgentes.

Otras regiones del país son también escenario habitual de enfrentamientos, como en la provincia occidental de Fará, donde al menos cuatro soldados estadounidenses murieron ayer en una operación militar contra los insurgentes. Los militares murieron al estallar un artefacto explosivo durante la ofensiva, según la comandancia estadounidense. El auge de la violencia hizo que la OTAN incorporase a más de 17.000 soldados en el último año. La mitad de los 53.000 militares de la fuerza multinacional son de EEUU, que cuenta además con otros 12.000 soldados bajo mando propio.

Atentado suicida deja 30 muertos en Afganistán.

29 Septiembre 2007

Mapa de Afganistán.Un atacante suicida talibán se inmoló el sábado en un bus que transportaba a soldados afganos en la capital Kabul y mató a 28 militares y dos civiles, dijo el presidente de Afganistán.

Los talibanes se atribuyeron la responsabilidad del ataque, el más letal en Afganistán desde que el movimiento radical islámico fue derrocado, acusado de proteger a líderes de Al Qaeda tras los ataques del 11 de septiembre del 2001 contra Estados Unidos.

La explosión fue provocada por un atacante suicida vestido con uniforme militar, que se acercó al bus que transportaba a personal del Ejército Nacional Afgano a su trabajo y detonó su chaleco explosivo, dijo el Ministerio de Defensa.

El bus se partió por la mitad debido a la explosión y las ventanas de los locales comerciales de alrededor fueron destrozadas. Policías y soldados subían los cadáveres a vehículos del Ejército. Residentes ayudaban a las fuerzas de seguridad a retirar los restos de carne y guardarlos en bolsas plásticas.

“La explosión ocurrió justo después de que un grupo de soldados del Ejército Nacional Afgano subieron al bus”, dijo Mohammad Zaher, un testigo que resultó con cortes en sus manos y frente debido a los cristales que arrojó la explosión.