Proyectiles de Pakistán impactan en Afganistan.

22 Junio 2008

Proyectiles de artillería disparados el sábado desde Pakistán aterrizaron en un complejo del Ejército afgano y cerca de una base militar en Afganistán y fuerzas de la OTAN dispararon de vuelta, dijo la alianza.

En otra zona de Afganistán, un aparato explosivo improvisado dejó muertos a cuatro soldados de la coalición de Estados Unidos en la provincia de Kandahar, escenario de una reciente ofensiva contra los talibanes y de una fuga de prisión de insurgentes.

La tensión ha aumentado entre Afganistán y Pakistán durante la semana pasada luego de que el presidente afgano Hamid Karzai amenazara con enviar tropas a través de la frontera para perseguir a militantes talibanes con base en la región fronteriza de Pakistán.

“Una base delantera operativa ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia en Seguridad de la OTAN ) y un complejo del Ejército Nacional Afgano en la provincia nororiental de Paktika fueron atacados hoy con fuego indirecto proveniente del otro lado de la frontera Afganistán-Pakistán,” dijo un comunicado de ISAF. No se reportaron víctimas.

Tres rondas de artillería aterrizaron cerca de la base ISAF y tres rondas cayeron dentro de un complejo del Ejército afgano, añadió. “Las fuerzas ISAF determinaron que el origen de las rondas estaba en Pakistán y respondieron con fuego de artillería en defensa propia,” sostuvo el comunicado.

El Ejército pakistaní fue notificado inmediatamente cuando las fuerzas ISAF cayeron bajo fuego, agregó. Los Ejércitos de Pakistán, Afganistán e ISAF mantienen canales de comunicaciones abiertos para evitar la escalada de cualquier conflicto.

Un supuesto cohete talibán también impactó el sábado un hospital en el pueblo nororiental de Asadabad cerca de la frontera pakistaní, causando la muerte de un hombre e hiriendo a otro y una mujer, dijo el gobernador provincial Sayed Fazlullah Wahidi.

Añadió que el cohete parecía haber sido disparado desde el otro lado de la frontera, al interior de Pakistán.

En Kandahar, dos soldados de la coalición también resultaron heridos en el ataque con el aparato explosivo, dijo un comunicado del Ejército de Estados Unidos, sin entregar más detalles.

Los talibanes han aumentado la presión en Kandahar en las últimas dos semanas, liberando al menos a 300 de sus camaradas en una fuga de prisión y luego ocupando zonas en las afueras del pueblo, obligando a las fuerzas afganas y extranjeras a lanzar una gran ofensiva para expulsarlos del lugar.

En otro incidente, un explosivo improvisado causó la muerte el sábado a un soldado polaco de la ISAF y dejó heridos a otros cuatro en la provincia de Paktika, sostuvo una agencia de noticias polaca.

900 presos fugados.

15 Junio 2008

Tropas internacionales y afganas buscan a los casi 900 prisioneros que fueron liberados en la noche del viernes en un asalto por un grupo de 80 insurgentes talibanes a la cárcel principal de Kandahar, uno de los bastiones de los talibanes, en el conflictivo sur de Afganistán.

Durante el asalto talibán se produjo un tiroteo en el que murieron nueve policías, siete prisioneros y un civil, según el jefe del consejo provincial de Kandahar, Ahmad Wali Karzai, hermano del presidente del país, Hamid Karzai.

Policía y Ejército afganos llevan a cabo desde entonces redadas en la ciudad de Kandahar, en donde las autoridades han declarado el estado de excepción.

Al despliegue de las fuerzas afganas se suma el de las tropas internacionales presentes en la región, que lanzaron una operación para tratar de detener a los prisioneros fugados.

Tanto Kandahar como la vecina provincia de Helmand son dos regiones donde la insurgencia talibán ha logrado hacerse fuerte. La primera constituye uno de los principales puntos de la ruta del opio, esencial en la financiación de las actividades de los insurgentes.

Otras regiones del país son también escenario habitual de enfrentamientos, como en la provincia occidental de Fará, donde al menos cuatro soldados estadounidenses murieron ayer en una operación militar contra los insurgentes. Los militares murieron al estallar un artefacto explosivo durante la ofensiva, según la comandancia estadounidense. El auge de la violencia hizo que la OTAN incorporase a más de 17.000 soldados en el último año. La mitad de los 53.000 militares de la fuerza multinacional son de EEUU, que cuenta además con otros 12.000 soldados bajo mando propio.