75 muertos al descarrilar un tren.

19 Diciembre 2007

Mapa de Pakistán.Al menos 75 personas han muerto y más de 150 se encuentran heridas después de que un tren de pasajeros descarrilara en el sur de Pakistán, según ha dado a conocer la cadena televisiva Dawn Tv.

El expreso, que transportaba unos 1.000 pasajeros, cubría la ruta de Karachi a Lahore cuando 15 vagones, de los 17 que componían el tren, se han salido de la vía cerca de Mehrabpur, a 400 kilómetros al norte de Karachi.

Un portavoz del servicio paquistaní de ferrocarriles ha informado de que cinco vagones han quedado completamente destrozados y que otros siete han quedado sumergidos en un lago junto a las vías.

El portavoz ha añadido que la causa probable del accidente ha sido el exceso de velocidad, aunque ha precisado que las autoridades de ferrocarriles están todavía comprobando si se trató de un ataque terrorista.

Según esa fuente, los equipos de socorro han recuperado por el momento 44 cadáveres y también han rescatado a unos 150 heridos que han sido trasladados a tres hospitales cercanos, aunque el portavoz ha reconocido que los muertos podrían ser 100 porque las tareas de rescate continúan.

Un miembro de los equipos de socorro aseguró a Dawn Tv que decenas de muertos y heridos continúan atrapados en los vagones accidentados del tren, y algunos gritan pidiendo ayuda.

El servicio de ferrocarriles ha quedado suspendido en la zona, y las autoridades han declarado el estado de emergencia en los hospitales próximos.

14 niños muertos en un accidente de tráfico.

Por otra parte, en la ciudad de Pattoki al menos 14 niños y un conductor han muerto hoy cuando acudían a la escuela en un accidente de tráfico ocurrido en el este del país, según ha informado el canal televisivo Geo Tv.

El accidente ha tenido lugar en la ciudad de Pattoki, situada en la región del Punjab, cuando un camión ha embestido por detrás a un pequeño motocarro cargado con 20 niños de entre 7 y 11 años que iban al colegio.

Bhutto teme otro atentado en su contra.

20 Octubre 2007

Mapa de Pakistán.Un día después del feroz ataque suicida contra la caravana que la acompañaba en su regreso a Paquistán tras ocho años de exilio voluntario, la ex primera ministra Benazir Bhutto anunció que permanecerá en el país para seguir su “lucha por la democracia”, pese a que teme nuevos atentados contra su vida.

“Sé que hay otros ataques planeados contra mí y confío en que el gobierno haga todo lo posible para que no se materialicen”, dijo Bhutto en una conferencia de prensa en Karachi, donde anteayer tuvo lugar el atentado más sangriento de la historia de Paquistán, con un saldo de por lo menos 136 muertos.

“Estamos preparados para arriesgar nuestras vidas. Estamos preparados para arriesgar nuestra libertad. Pero no estamos preparados para entregar esta gran nación a los extremistas”, agregó la ex primera ministra, que apoya abiertamente la lucha contra el terrorismo de Estados Unidos. El gobierno del presidente Pervez Musharraf afirmó luego que destinaría una fuerza de elite para proteger a la ex primera ministra.

Bhutto, que fue premier en dos ocasiones (1988-1990 y 1993-1996), regresó anteayer al país después de ocho años de autoexilio para liderar al opositor Partido Popular Paquistaní (PPP) en las elecciones previstas para enero, que marcarían la transición de un sistema militar a una democracia civil.

La caravana que la trasladaba del aeropuerto al sitio donde tenía previsto pronunciar un discurso, acompañada por unos 250.000 simpatizantes, fue atacada por un suicida que se hizo explotar a metros del vehículo blindado en el que viajaba Bhutto, que resultó ilesa. Poco antes, una granada había sido lanzada a la multitud. La cantidad de muertos, que asciende a 136, podría aumentar porque muchos de los casi 400 heridos están en estado crítico.

“Veo el atentado no como un ataque contra un individuo, no como un ataque contra mí, sino contra lo que represento. Fue un ataque a la democracia, a la unidad e integridad de Paquistán”, recalcó la ex primera ministra, que dejó el país en 1999 envuelta en un escándalo de corrupción.

Bhutto dijo que tenía conocimiento de que se estaba planificando un atentado contra su vida y aludió a individuos dentro del gobierno que están propagando el extremismo y conspirando contra ella. “No culpo al gobierno, sino a ciertos individuos que son miembros de una facción política y abusan de su posición”, insistió la líder vitalicia del PPP. Bhutto cree que quienes perpetraron el ataque contaron con apoyo logístico de funcionarios del servicio secreto y sectores del ejército vinculados a la dictadura militar que condujo entre 1977 y 1988 Zia Ul Haq, que derrocó y ejecutó al entonces primer ministro Zulkifar Ali Bhutto, padre de Benazir.

Las fuerzas de seguridad paquistaníes investigan a grupos talibanes y vinculados a Al-Qaeda desplegados en la frontera con Afganistán. El atentado aún no fue reivindicado por ningún sector, aunque Bhutto dijo que sabe “exactamente” quiénes perpetraron el atentado y acusó a “dignatarios del viejo régimen del general Zia que están hoy detrás del extremismo y el fanatismo”. Es necesario “limpiar los servicios secretos de estos elementos todavía presentes”, agregó.

Al respecto, Bhutto señaló que antes de regresar del exilio a Paquistán le entregó a Musharraf una carta con los nombres de tres personas a las que debía investigar si a ella le pasaba algo. “Sé bastante bien quiénes son mis enemigos en el ejército y los servicios de inteligencia”, dijo.

“Los talibanes y los extremistas islámicos no pueden actuar solos. No pueden organizar atentados suicidas desde una gruta de montaña. Tienen necesidad de una logística, de armas, de alguien que los comande”, manifestó.

Bhutto agregó que un informe entregado por “servicios secretos de un país musulmán amigo” le transmitió informaciones de posibles ataques por parte de cuatro grupos. “Me informaron de una escuadra suicida de talibanes de Afganistán, una de talibanes de Paquistán, una de Al-Qaeda y una de aquí, en Karachi”, dijo. Toda esa información, recalcó, la conocía también el gobierno de Paquistán.

Ante la pregunta de por qué regresó a su país si sabía de la posibilidad de un atentado, Bhutto señaló que había dado su palabra “al pueblo de Paquistán”. “Sé que habrá gente que pensará que fui ingenua, pero creo que fue la decisión correcta. Uno tiene que estar preparado para pagar el precio en la lucha por lo que cree”, declaró.

Bhutto también dedicó varios minutos a denunciar las fallas de seguridad durante el recorrido de su caravana y se quejó de que en la ruta no había iluminación. “Nos movíamos en la oscuridad; si las luces hubieran estado encendidas, nuestros guardias podrían haber detectado a los agresores”, señaló.

Unas horas antes de la conferencia de Bhutto, el ministro del Interior, Aftab Ahmed Jan Sherpao, recordó las dificultades para garantizar la seguridad en una marcha como la de la líder del PPP y explicó que le habían ofrecido un helicóptero para desplazarse a su llegada al aeropuerto, que ella rechazó.

Bhutto regresó a Paquistán tras alcanzar un acuerdo con Musharraf, que tomó el poder tras un golpe en 1999. Musharraf le ofreció una amnistía en los casos de corrupción en los que est investigada a cambio de que ella le preste apoyo político. Este acuerdo permitiría a Bhutto acceder a un tercer mandato como primera ministra y de esta manera compartiría el poder con Musharraf, que fue reelegido el 6 de octubre pero está sujeto a cuestionamientos por parte del Tribunal Supremo.

El atentado de anteayer fue el más grave de una serie de ataques que dejaron 370 muertos en los últimos tres meses en Paquistán, que atraviesa un sangriento período de violencia extremista.

Bhutto, símbolo de la democracia paquistaní.

18 Octubre 2007

Mapa de Pakistán.La ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto regresa a su país rodeada de gran expectación. Recién aterrizada en Karachi, su ciudad natal, y recibida por miles de personas, Bhutto es el símbolo de otro Pakistán, que hoy gobierna el presidente Pervez Musharraf.

Antes de su exilio a principios de 1999, Bhutto representó un papel muy importante en la escena islámica. Fue la primera mujer en regir los destinos de un Estado islámico cuando en 1988 a la edad de 35 años se convirtió en jefa del Gobierno de Pakistán tras tomar el testigo de su padre, Zulkifar Ali Bhutto. Sin embargo, nunca alcanzó el éxito que se esperaba. Los dos Gobiernos (1988-90 y 1993-96) que encabezó no llegaron a completarse y no pudo cumplir sus mandatos, acosada por acusaciones de corrupción y presionada por una fuerte oposición. Una situación que propició que optase por exiliarse en 1999.

Los problemas con los líderes militares de su país son una constante en la carrera política de Bhutto. Tuvo que hacerse cargo de la dirección del Partido Popular de Pakistán (PPP) cuando el dictador Zia ul-Haq ejecutó a su padre. Desde entonces intentó aplicar sus enseñanzas universitarias en ciencias políticas recibidas en Harvard y Oxford dentro del partido que representaba la defensa más importante de la democracia paquistaní. Durante años al frente del partido sufrió largos periodos de prisión y arresto domiciliario.

Hoy, regresa a Pakistán tras ordenar Musharraf el cierre de varios procesos contra ella por corrupción. Pese a repudiar la “dictadura” del presidente paquistaní durante años, Bhutto ha llegado a un acuerdo de reparto de poderes pactado con los militares. Algo que no ha sentado bien entre algunos de sus fieles seguidores aunque ella se ha descrito la “líder de los pobres”.