Nueva prueba de fuerza de Irán.

12 Noviembre 2008

Irán ha realizado pruebas con un nuevo misil tierra-tierra de largo alcance desarrollado y fabricado por expertos de las Fuerzas Armadas iraníes. El nuevo misil, “Sejil”, tiene un alcance de unos 2.000 kilómetros, usa combustible sólido combinado y cuenta con una “alta velocidad de lanzamiento”, ha asegurado el ministro de Defensa iraní, el general Mostafa Mohamed Najar, que ha insistido en que la misión del proyectil es la de reforzar los sistemas de defensa de Irán.

Las pruebas que se han realizado este miércoles estaban programadas desde el año pasado, según fuentes del régimen iraní. Un día antes la cadena de televisión estatal había informado de que Irán llevó a cabo el lanzamiento de prueba de un misil durante unos ejercicios militares cerca de la frontera iraquí a principios de semana. Una prueba que llegaba después después de advertir a Estados Unidos que respondería a cualquier violación del espacio aéreo iraní.

El ensayo del lanzamiento de un misil de fabricación iraní, de tipo Samen se desarrolló exitosamente, según la televisión. La prueba fue llevada a cabo por la Guardia Revolucionaria, en la ciudad fronteriza de Marivan, en el oeste del país. En esos ejercicios el cuerpo de élite del Ejército iraní también probó artillería y lanzadores de cohetes.

Movimientos militares.

Las fuerzas armadas iraníes han escenificado frecuentemente maniobras en los últimos meses, coincidiendo con especulaciones que apuntan a posibles ataques por parte de Estados Unidos o Israel contra la República Islámica por sus polémicas ambiciones nucleares.

En un movimiento que intensificó aún más la tensión, Irán probó en julio nueve misiles avanzados, incluido uno que, según dijo, podría alcanzar Israel y bases estadounidenses en Oriente Próximo.

El pasado miércoles, el Ejército iraní reveló que helicópteros estadounidenses fueron vistos volando cerca de la frontera iraní y advirtió de que responderá a cualquier violación de su espacio aéreo, un mensaje que los analistas interpretaron como dirigido al presidente estadounidense electo, Barack Obama, más que a las tropas norteamericanas desplegadas en Irak. La amenaza del 5 de noviembre se produjo después de un ataque transfronterizo de Estados Unidos contra Siria, una acción que fue condenada por Damasco y Teherán.

Estados Unidos y sus aliados occidentales acusan a Irán de estar desarrollando un programa nuclear que persigue la fabricación de una bomba atómica, algo que Teherán niega. Obama, al igual que el presidente saliente George W. Bush, no ha descartado emprender acciones militares contra Irán, aunque ha criticado a la Administración saliente por no abogar por más diplomacia y compromiso con el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad.

Irán prueba misiles.

9 Julio 2008

La milicia de los Pasdarán -Guardianes de la Revolución- ha probado hoy miércoles nueve misiles de medio y largo alcance en el golfo Pérsico, según acaba de anunciar la televisión estatal de Irán. Entre los cohetes disparados se encuentra el Shahab-3, que con una cabeza convencional, tiene un alcance de 2.000 kilómetros, lo que le permite llegar hasta Israel. La noticia se conoce al día siguiente de que un representante del líder supremo ante ese ejército ideológico advirtiera que Tel Aviv sería el primer objetivo de la República Islámica en caso de resultar atacada.

“Las pruebas quieren demostrar nuestra determinación y capacidad frente a los enemigos que en las últimas semanas han amenazado a Irán con un lenguaje agresivo”, ha declarado el general Hosein Salami, citado por la cadena iraní en árabe Al Alam.

Los Pasdarán, o Guardianes de la Revolución, han estado realizando maniobras aéreas y navales en aguas del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz coincidiendo con unos ejercicios de la V Flota norteamericana con las armadas del Reino Unido y Bahrein.

Desde que Estados Unidos filtró que unas recientes maniobras militares de Israel eran un ensayo para un eventual ataque a Irán, la guerra verbal entre Teherán y Washington ha escalado llegando a alentar la tendencia al alza del precio del petróleo. Sin embargo, la perspectiva de una nueva ronda de negociaciones entre Irán y el G-6 (los miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania), logró una bajada de cuatro dólares el pasado lunes.

El viernes anterior, el ministro iraní de Exteriores, Manuchehr Mottaki, respondió a la oferta de incentivos del G-6 para que su país deje de enriquecer uranio con una carta en la que, sin mencionar esa exigencia, expresa su voluntad de mantener abierta la vía diplomática. Desde entonces han recobrado fuerza las declaraciones desafiantes de dirigentes iraníes, suscitando dudas sobre las verdaderas intenciones del Gobierno de Mahmud Ahmadineyad.

El propio presidente iraní ha desestimado la posibilidad de una guerra con Estados Unidos o Israel, dando a entender que no tienen ningún motivo para echarse atrás en su objetivo de producir combustible nuclear, un proceso que también permite fabricar material fisible para bombas. En paralelo, diversos portavoces militares han seguido lanzando advertencias sobre las consecuencias de un eventual ataque a sus instalaciones atómicas.