Francia insta a la UE a sancionar a Irán.
4 Octubre 2007
El ministro de Relaciones Exteriores de Francia apeló a la Unión Europea para que tome la delantera en mayores sanciones financieras contra Irán e indicó que el mundo no puede darse el lujo de esperar una acción de la ONU para controlar las ambiciones nucleares de Teherán.
El mes pasado, Bernard Kouchner desató una controversia al decir que el mundo debería prepararse para una guerra con Irán.
La república islámica convocó el miércoles al diplomático francés en Teherán para protestar por sus declaraciones “extremas.”
La semana pasada, seis grandes potencias postergaron una votación de las Naciones Unidas para sanciones más severas contra Irán hasta fines de noviembre, como muy pronto.
Rusia, que tiene poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, respaldó la propuesta de más negociaciones con Teherán.
En una carta a otros ministros de la UE, Kouchner apeló al bloque de 27 miembros para que empiece ahora a explorar nuevas sanciones.
“Estas nuevas medidas, de su socio comercial más importante, deberían tener el objetivo de incrementar la presión sobre Irán, en particular en las áreas financiera y económica,” dijo en la carta, de la cual Reuters obtuvo una copia.
“Inicialmente, podríamos sumar nuevas entidades, en particular en el sector bancario y nuevos individuos a la lista europea existente de congelamiento de activos y prohibiciones de visas,” agregó.
Kouchner instó a los ministros de Relaciones Exteriores de la UE a debatir los próximos pasos el 15 de octubre, en una reunión en Luxemburgo.
“El tiempo está en contra nuestro, porque con cada día que pasa, Irán se acerca más a dominar la tecnología del enriquecimiento, en otras palabras, a tener de hecho una capacidad nuclear militar,” opinó.
Mientras que Francia puede contar con el apoyo de Gran Bretaña, el primer ministro Romano Prodi dio señales de que Italia se resistiría a cualquier intento de formular sanciones de la UE por fuera de Naciones Unidas.
Las potencias occidentales sospechan que Irán está secretamente intentando fabricar bombas atómicas.
Se aseguraron resoluciones de Naciones Unidas que demandan que Teherán suspenda actividades delicadas como el enriquecimiento de uranio, se someta a mayores inspecciones más allá de las instalaciones nucleares declaradas y resuelva preguntas pendientes sobre la naturaleza de su programa.
Teherán, el cuarto productor de crudo del mundo, insiste en que su programa nuclear es puramente para la generación de electricidad.
Kouchner dijo que la UE debería continuar con la diplomacia para animar a Teherán a suspender el enriquecimiento, y que la prioridad sigue siendo obtener una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que endurezca las sanciones.