Proyectiles de artillería disparados el sábado desde Pakistán aterrizaron en un complejo del Ejército afgano y cerca de una base militar en Afganistán y fuerzas de la OTAN dispararon de vuelta, dijo la alianza.
En otra zona de Afganistán, un aparato explosivo improvisado dejó muertos a cuatro soldados de la coalición de Estados Unidos en la provincia de Kandahar, escenario de una reciente ofensiva contra los talibanes y de una fuga de prisión de insurgentes.
La tensión ha aumentado entre Afganistán y Pakistán durante la semana pasada luego de que el presidente afgano Hamid Karzai amenazara con enviar tropas a través de la frontera para perseguir a militantes talibanes con base en la región fronteriza de Pakistán.
“Una base delantera operativa ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia en Seguridad de la OTAN ) y un complejo del Ejército Nacional Afgano en la provincia nororiental de Paktika fueron atacados hoy con fuego indirecto proveniente del otro lado de la frontera Afganistán-Pakistán,” dijo un comunicado de ISAF. No se reportaron víctimas.
Tres rondas de artillería aterrizaron cerca de la base ISAF y tres rondas cayeron dentro de un complejo del Ejército afgano, añadió. “Las fuerzas ISAF determinaron que el origen de las rondas estaba en Pakistán y respondieron con fuego de artillería en defensa propia,” sostuvo el comunicado.
El Ejército pakistaní fue notificado inmediatamente cuando las fuerzas ISAF cayeron bajo fuego, agregó. Los Ejércitos de Pakistán, Afganistán e ISAF mantienen canales de comunicaciones abiertos para evitar la escalada de cualquier conflicto.
Un supuesto cohete talibán también impactó el sábado un hospital en el pueblo nororiental de Asadabad cerca de la frontera pakistaní, causando la muerte de un hombre e hiriendo a otro y una mujer, dijo el gobernador provincial Sayed Fazlullah Wahidi.
Añadió que el cohete parecía haber sido disparado desde el otro lado de la frontera, al interior de Pakistán.
En Kandahar, dos soldados de la coalición también resultaron heridos en el ataque con el aparato explosivo, dijo un comunicado del Ejército de Estados Unidos, sin entregar más detalles.
Los talibanes han aumentado la presión en Kandahar en las últimas dos semanas, liberando al menos a 300 de sus camaradas en una fuga de prisión y luego ocupando zonas en las afueras del pueblo, obligando a las fuerzas afganas y extranjeras a lanzar una gran ofensiva para expulsarlos del lugar.
En otro incidente, un explosivo improvisado causó la muerte el sábado a un soldado polaco de la ISAF y dejó heridos a otros cuatro en la provincia de Paktika, sostuvo una agencia de noticias polaca.