Los turcos elegirán a su presidente.

22 Octubre 2007

Mapa de Turquía.Los turcos aprobaron ayer por amplia mayoría una reforma constitucional para que los futuros presidentes del país sean elegidos por votación directa, y no por el Parlamento, como se hace actualmente.

El 69,1 por ciento de los votantes en el referéndum respaldaron la propuesta del partido del primer ministro Recep Tayyip Erdogan, mientras que el 30,8 por ciento la rechazó.

El oficialismo está trabajando en una nueva Constitución, que sustituirá a la actual, heredada del régimen militar que siguió al golpe de Estado de 1980. El objetivo del gobierno es reforzar la democracia en Turquía, candidata a ingresar en la Unión Europea.

La reforma sometida a referéndum proponía la elección por sufragio universal del presidente del país para un mandato de cinco años, renovable una sola vez. Actualmente, el jefe del Estado es elegido por el Parlamento para un mandato único de siete años. También impulsaba la celebración de elecciones legislativas cada cuatro años, en lugar de cada cinco, como ahora.

El oficialista Partido de la Justicia y del Desarrollo, impulsor de las reformas, hizo campaña por un “sí” masivo, mientras que la oposición llamó a los electores a votar por el “no” o a abstenerse.

El resultado no afectará el estatus del presidente Abdullah Gül, que fue elegido por el Parlamento en agosto pasado por un período de siete años. Su sucesor será elegido por los electores turcos en 2014.

En mayo pasado, el gobierno, de orientación islámica, mantuvo un duro enfrentamiento con la poderosa elite secular de Turquía, integrada, entre otros, por la Corte Suprema y el ejército, por la elección del reemplazante del presidente Ahmed Necdet Sezer.

Los laicos intentaron obstaculizar la elección de Gül -musulmán que había participado en el movimiento islámico de Turquía- por los temores a que intentara afectar la separación entre Estado y religión. Pero en julio pasado, el gobierno ganó un segundo mandato en los comicios generales, lo que le permitió asegurar la elección de Gül como presidente.

Casi 60 heridos en Islamabad.

30 Septiembre 2007

Mapa de Pakistán.Más de 60 personas resultaron heridas durante los enfrentamientos callejeros desatados hoy en Islamabad entre las fuerzas de seguridad paquistaníes y los opositores al presidente del país y jefe del Ejército, Pervez Musharraf.

Cientos de manifestantes, entre ellos unos 300 abogados, se reunieron hoy para protestar por la vía libre para la reelección de Musharraf.

La policía utilizó gases lacrimógenos y porras para impedir que los manifestantes llegaran a las oficinas de la comisión electoral nacional. Los manifestantes, a su vez, lanzaron piedras contra la policía.

“Entre 35 y 40 compañeros resultaron heridos, diez de ellos graves”, dijo el presidente de la cámara de abogados ante el Tribunal Constitucional, Munir Malik. Los datos que llegan de los hospitales indican que los heridos ascienden a 57.

La policía también golpeó a periodistas, dejando heridos a varios de ellos. Más de tres docenas de personas, entre ellas parlamentarios y algunas mujeres, fueron detenidos durante los disturbios.

El ministro de Información paquistaní, Mohammed Ali Durrani, observó lo ocurrido desde el edficio de la comisión, que permaneció cercado por los manifestantes durante horas. Durrani pudo abandonarlo finalmente oculto en una ambulancia mientras el número dos de su Ministerio, Tariq Azim, fue alcanzado y golpeado por la multitud.

El gobierno también bloqueó las transmisiones televisivas de algunos canales de noticias, sobre todo en Islamabad, para evitar la cobertura de las manifestaciones.

Abogados opositores al régimen ya protagonizaron manifestaciones en masa en primavera contra Musharraf, en el poder desde 1999 tras un golpe de Estado incruento.

El desencadenante de las protestas fue la decisión del viernes del Tribunal Constitucional paquistaní de autorizar al general Musharraf a volver a presentarse como candidato en las elecciones presidenciales del 6 de octubre. La oposición alega que Musharraf no puede concurrir en los comicios por ser jefe del Ejército.

El mandatario, sumido durante las últimas semanas en una creciente crisis de popularidad, anunció que, en caso de ganar las elecciones, abandonaría su cargo militar después de ser elegido y antes de jurar como presidente, y que seguiría en él en el caso de no resultar electo.

Aunque Musharraf concurrirá a la elección junto a otros cinco candidatos, entre ellos Makhdoom Amin Fahim, del Partido Popular Paquistaní opositor, ninguno es considerado con posibilidades serias de amenazar la reelección del presidente. Se espera que el presidente no tendrá mayores problemas para ser ratificado en el cargo por el Parlamento en Islamabad y los parlamentos provinciales. El pueblo no está llamado a acudir a las urnas.