El Reino Unido se va de Irak.

10 Diciembre 2008

El Gobierno de Reino Unido ha comenzado a preparar la retirada de sus tropas de Irak para finalizar el proceso, como muy tarde, en junio del próximo año. La información ha sido recogida por los diarios británicos The Guardian y Daily Mail, que citan fuentes oficiales.

El inicio de la retirada empezaría en marzo, en vez de en enero como estaba previsto, según informa la cadena BBC que recoge fuentes procedentes del ministerio de Defensa. A pesar del retraso, el plan de primer ministro británico, Gordon Brown, de sacar del país asiático a la mayoría de sus efectivos en 2009 continúa en marcha, siempre que las elecciones iraquíes del próximo enero transcurran sin incidentes.

Los periódicos confirman que los soldados británicos serían reemplazados por tropas estadounidenses, con lo que el territorio que ocupan no serán entregados a los dirigentes iraquíes. De ese modo, de los 4.000 soldados que continúan en la ciudad iraquí de Basora, sólo quedarían 300 efectivos instruyendo a las fuerzas de seguridad locales, tal y como pide el gobierno del país.

El plan de retirada está bastante avanzado, a pesar de que que aún se debe acordar el llamado pacto de “estatus de fuerzas” con el Gobierno iraquí, dijo el Times.

La BBC también dice que la retirada de Reino Unido de Irak, con las unidades de fuerza especiales que operan desde Bagdad, podría servir para tener más recursos para aumentar la misión internacional de Afganistán.

El ex primer ministro Tony Blair fue el más firme aliado del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, durante la invasión a Irak de marzo de 2003 para derrocar a Sadam Husein. Blair envió 45.000 soldados para que se sumarán a la acción militar liderada por Estados Unidos, pero la guerra le costó su respaldo público.

Gordon Brown, quien asumió el cargo de manos de Blair en junio del año pasado, ha reducido la cantidad de soldados en Irak y retirar a los soldados restantes podría darle un impulso antes de las próxima elecciones, que debe realizarse antes de mediados de 2010.

En octubre, el secretario de Defensa, John Hutton, dijo que los soldados británicos estaban camino de completar su misión a comienzos del próximo año.

El martes, el general estadounidense David Petraeus dijo que la violencia en Irak en las últimas semanas ha caído a su nivel más bajo desde mediados de 2003 y que los avances en seguridad, si bien pueden revertirse, son menos frágiles que en el pasado.

Acuerdan reforzar las sanciones a Irán.

24 Enero 2008

Mapa de Irán.Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia), junto a Alemania, lograron ayer un acuerdo para incrementar la presión contra Irán y su polémico programa atómico. Una reunión, la primera en cuatro meses para abordar el asunto, que no presagiaba grandes conclusiones y que finalmente terminó, si no con un acuerdo para aumentar las sanciones, sí para endurecer las ya existentes. El anfitrión del encuentro, el ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, aseguró que Alemania, Francia y Reino Unido presentarán una nueva resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Aunque Steinmeier no concretó su contenido, fuentes diplomáticas indicaron que el documento propone fortalecer las sanciones ya existentes , aprobadas en diciembre de 2006 y marzo de 2007, pero sin aplicar nuevas medidas de presión.

De esta forma, Washington se queda a medio camino en su deseo de elevar la postura contra Irán mediante sanciones económicas y forzar así al régimen islámico a detener su programa de enriquecimiento de uranio. La Casa Blanca pretendía que una nueva resolución bloqueara las inversiones en el país persa y congelara relaciones con bancos iraníes. Los dos paquetes de sanciones aprobados hasta ahora por la ONU limitan los intercambios financieros o de tecnología relacionada con la energía atómica, prohíben exportar armas y congelan los activos financieros relacionados con el programa atómico iraní.

Acercamiento de posturas.

El encuentro de ayer en Berlín sirvió para que americanos y europeos por un lado, y chinos y rusos por otro, acerquen posturas dentro de sus evidentes divergencias al tratar el programa atómico iraní. Ya antes de la conferencia y cuando incluso un acuerdo de mínimos parecía lejano, Steinmeier había insinuado que el mero hecho de que Moscú y Pekín hubieran acudido a la cita era un signo positivo. Al final, el resultado fue más lejos y el jefe de la diplomacia alemana pudo anunciar que las grandes potencias estaban «unidas en la evaluación de que un arma atómica iraní tendría dramáticas consecuencias en Oriente Medio e incluso más allá». Por eso, aseguró el canciller alemán, las seis naciones seguirán trabajando para «impedir que eso ocurra».

Sin embargo, las reticencias de rusos y chinos a apretar más las tuercas a un país con el que tienen fuertes vínculos económicos siguen vigentes. Rusia sigue exportando uranio para la central atómica que ayuda a construir en Bushehr y Pekín sigue necesitando el petróleo iraní. Además, la actitud de chinos y rusos se ha visto reforzada con el informe de la inteligencia estadounidense que asegura que Teherán abandonó su programa nuclear militar en 2003.

Al respecto, Steinmeier aseguró que esa conclusión también tiene un lado negativo: la constatación de que Irán intentó obtener el arma nuclear. «La cuestión sigue pendiente: hasta dónde llegaron los iraníes. Para eso necesitamos al OIEA en Viena», declaró el ministro alemán refiriéndose al Organismo Internacional de Energía Atómica.

A principios de mes, su director general, Mohamed el Baradei, obtuvo el compromiso de Teherán de aclarar en breve las dudas sobre sus intenciones atómicas.

Irán afronta nuevas amenazas de sanción.

4 Noviembre 2007

Mapa de Irán.Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania han acordado hoy un texto borrador para una tercera resolución de sanciones contra Irán, que será sometido a votación por Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia a finales de noviembre si el próximo informe del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) revela que Teherán continúa con su programa nuclear.

Las potencias también ha decidido pedir al Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea (UE), Javier Solana, que busque una nueva reunión con el negociador iraní en materia nuclear, Sayed Yalili, y que les informe del resultado, según un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores británico.

El director general del OIEA, Mohamed El Baradei, divulgará en las próximas semanas un nuevo informe sobre la posición de Irán en relación con su controvertido programa nuclear. Así, los directores políticos que han redactado el texto borrador acordaron volver a reunirse el

próximo 19 de noviembre para analizar los informes de la OIEA y de Javier Solana.

Pese a todo, los representantes de las potencias “reiteraron su compromiso a negociar una solución a largo plazo del asunto nuclear iraní, y urgieron a Irán a aceptar su oferta de negociación hecha en

junio de 2006 y repetida desde entonces”.

Solana presentó al Gobierno iraní el 6 de junio del 2006 una oferta que incluye incentivos (como tecnología para reactores de agua ligera) a cambio de que el régimen abandone definitivamente su programa de enriquecimiento de uranio.

Teherán se ha negado a suspender el enriquecimiento de uranio, haciendo caso omiso de dos resoluciones previas decretadas por el Consejo de Seguridad. Insiste en que sus ambiciones atómicas sólo persiguen fines civiles.