Acuerdan reforzar las sanciones a Irán.

24 Enero 2008

Mapa de Irán.Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia), junto a Alemania, lograron ayer un acuerdo para incrementar la presión contra Irán y su polémico programa atómico. Una reunión, la primera en cuatro meses para abordar el asunto, que no presagiaba grandes conclusiones y que finalmente terminó, si no con un acuerdo para aumentar las sanciones, sí para endurecer las ya existentes. El anfitrión del encuentro, el ministro alemán de Exteriores, Frank Walter Steinmeier, aseguró que Alemania, Francia y Reino Unido presentarán una nueva resolución ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Aunque Steinmeier no concretó su contenido, fuentes diplomáticas indicaron que el documento propone fortalecer las sanciones ya existentes , aprobadas en diciembre de 2006 y marzo de 2007, pero sin aplicar nuevas medidas de presión.

De esta forma, Washington se queda a medio camino en su deseo de elevar la postura contra Irán mediante sanciones económicas y forzar así al régimen islámico a detener su programa de enriquecimiento de uranio. La Casa Blanca pretendía que una nueva resolución bloqueara las inversiones en el país persa y congelara relaciones con bancos iraníes. Los dos paquetes de sanciones aprobados hasta ahora por la ONU limitan los intercambios financieros o de tecnología relacionada con la energía atómica, prohíben exportar armas y congelan los activos financieros relacionados con el programa atómico iraní.

Acercamiento de posturas.

El encuentro de ayer en Berlín sirvió para que americanos y europeos por un lado, y chinos y rusos por otro, acerquen posturas dentro de sus evidentes divergencias al tratar el programa atómico iraní. Ya antes de la conferencia y cuando incluso un acuerdo de mínimos parecía lejano, Steinmeier había insinuado que el mero hecho de que Moscú y Pekín hubieran acudido a la cita era un signo positivo. Al final, el resultado fue más lejos y el jefe de la diplomacia alemana pudo anunciar que las grandes potencias estaban «unidas en la evaluación de que un arma atómica iraní tendría dramáticas consecuencias en Oriente Medio e incluso más allá». Por eso, aseguró el canciller alemán, las seis naciones seguirán trabajando para «impedir que eso ocurra».

Sin embargo, las reticencias de rusos y chinos a apretar más las tuercas a un país con el que tienen fuertes vínculos económicos siguen vigentes. Rusia sigue exportando uranio para la central atómica que ayuda a construir en Bushehr y Pekín sigue necesitando el petróleo iraní. Además, la actitud de chinos y rusos se ha visto reforzada con el informe de la inteligencia estadounidense que asegura que Teherán abandonó su programa nuclear militar en 2003.

Al respecto, Steinmeier aseguró que esa conclusión también tiene un lado negativo: la constatación de que Irán intentó obtener el arma nuclear. «La cuestión sigue pendiente: hasta dónde llegaron los iraníes. Para eso necesitamos al OIEA en Viena», declaró el ministro alemán refiriéndose al Organismo Internacional de Energía Atómica.

A principios de mes, su director general, Mohamed el Baradei, obtuvo el compromiso de Teherán de aclarar en breve las dudas sobre sus intenciones atómicas.

Irán afronta nuevas amenazas de sanción.

4 Noviembre 2007

Mapa de Irán.Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania han acordado hoy un texto borrador para una tercera resolución de sanciones contra Irán, que será sometido a votación por Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia a finales de noviembre si el próximo informe del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) revela que Teherán continúa con su programa nuclear.

Las potencias también ha decidido pedir al Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la Unión Europea (UE), Javier Solana, que busque una nueva reunión con el negociador iraní en materia nuclear, Sayed Yalili, y que les informe del resultado, según un portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores británico.

El director general del OIEA, Mohamed El Baradei, divulgará en las próximas semanas un nuevo informe sobre la posición de Irán en relación con su controvertido programa nuclear. Así, los directores políticos que han redactado el texto borrador acordaron volver a reunirse el

próximo 19 de noviembre para analizar los informes de la OIEA y de Javier Solana.

Pese a todo, los representantes de las potencias “reiteraron su compromiso a negociar una solución a largo plazo del asunto nuclear iraní, y urgieron a Irán a aceptar su oferta de negociación hecha en

junio de 2006 y repetida desde entonces”.

Solana presentó al Gobierno iraní el 6 de junio del 2006 una oferta que incluye incentivos (como tecnología para reactores de agua ligera) a cambio de que el régimen abandone definitivamente su programa de enriquecimiento de uranio.

Teherán se ha negado a suspender el enriquecimiento de uranio, haciendo caso omiso de dos resoluciones previas decretadas por el Consejo de Seguridad. Insiste en que sus ambiciones atómicas sólo persiguen fines civiles.

Aguardan informes antes de sancionar a Irán.

29 Septiembre 2007

Mapa de Irán.Los seis grandes países que discuten sobre el programa nuclear iraní esperarán a recibir dos informes sobre el enriquecimiento de uranio, el próximo noviembre, antes de decidir en la ONU si imponen nuevas sanciones a Irán, según un acuerdo alcanzado el viernes en Nueva York.

Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania y la Unión Europea acordaron esperar por dos informes, uno del director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, y otro del alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana.

“Acordamos redactar un texto para una tercera resolución con sanciones en el Consejo de Seguridad de la ONU (…) con la intención de someterlo a votación, a menos que los informes de noviembre de Solana y ElBaradei muestren un resultado positivo de sus esfuerzos”, indicó el acuerdo.

Las nuevas sanciones buscarían forzar a Irán a abandonar su programa de enriquecimiento de uranio, con el que algunos países creen que busca fabricar un arma nuclear. Antes de las conversaciones ya era claro que aunque Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Alemania quieren imponer sanciones, Rusia y China pretenden dar a la AIEA más tiempo.

“Sí, es un compromiso, pero es un buen compromiso”, declaró el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, quien se reunió el lunes en Nueva York con sus pares de Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña y Alemania, en un encuentro al que asistió también Solana.

“Esperaremos que sean presentados los dos informes. No sabemos qué contendrán los reportes”, señaló Kouchner. Las divisiones son fuertes, como reconoció indirectamente Kouchner. “Es un éxito ya que no estamos seguros de permanecer unidos”, destacó. “Seguimos unidos, siguiendo dos vías, una de negociación, la otra de sanciones”, estimó.

Las conversaciones reunieron a la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y a sus pares de Rusia, China, Gran Bretaña, Francia, Alemania y la Unión Europea. Tuvieron una “muy larga y detallada discusión sobre los elementos” de una tercera resolución con sanciones y “hubo una activa participación de todos, incluyendo a los ministros ruso y chino”, dijo el subsecretario de Estado Nicholas Burns.

El ministro de Exteriores chino, Yang Jiechi, buscó “flexibilidad”. “Las negociaciones diplomáticas son la mejor opción para resolver el tema nuclear iraní pacíficamente y alcanzar los intereses comunes de la comunidad internacional”, dijo. Su homólogo de Alemania, Franck-Walter Steinmeier, advirtió antes de la reunión de que “no va a ser sencillo”.

Irán y la AIEA acordaron el mes pasado un cronograma para que Teherán provea respuestas a los cuestionamientos sobre su programa nuclear, y funcionarios de la agencia se encuentran en Irán para sostener conversaciones. La AIEA ha estado investigando el programa nuclear iraní por los últimos cuatro años pero hasta ahora no ha podido concluir si tiene fines pacíficos o no.

Irán rechaza las acusaciones de las potencias occidentales de que estaría intentando producir armas atómicas y lo disimula con su programa nuclear civil, que según Teherán tiene como fin el enriquecimiento de uranio como signatario del tratado de no proliferación nuclear. El Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado en dos oportunidades sanciones para obligar a Irán a suspender su programa de enriquecimiento de uranio, que puede ser usado para la generación de energía y para la producción de armas nucleares.

Pese a la amenaza de nuevas sanciones, Irán rehusa detener su programa nuclear. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, dijo esta semana en la Asamblea General de la ONU que el tema nuclear está “cerrado”, lo que recibió una rápida respuesta de Washington, que aseguró que Ahmadineyad está “terriblemente equivocado”.