Talibanes secuestran a 400 personas.

1 Junio 2009

Un grupo de talibanes ha secuestrado esta tarde un convoy de varios minibuses en los que viajaban unos 400 estudiantes, profesores y familiares en el noroeste de Pakistán, zona actualmente en conflicto por la ofensiva lanzada por las fuerzas de seguridad para expulsar a los milicianos.

El oficial de Policía Razaq Khan ha explicado en la localidad de Bakka Kheil, cerca de la región tribal de Waziristán del Norte, que “el conductor de uno de los vehículos consiguió escapar y los estudiantes nos informaron de que sus compañeros han sido secuestrados por los talibanes”.

Por su parte, el oficial Meer Sardar indicó que los secuestrados se estaban marchando del colegio después de que la dirección fuera advertida de lo que podía ocurrir, en una llamada de teléfono de un hombre que dijo ser político.

Mirza Mohammad Jihadi, consejero del primer ministro en las zonas tribales del país, ha asegurado que el gobierno está haciendo esfuerzos para asegurar la situación de los secuestrados. “Hemos establecido contactos con los secuestradores y estamos en conversaciones”, ha afirmado Jihadi.

Amenaza de los talibanes.

La violencia ha crecido en Pakistán desde mediados de 2007, con ataques a las fuerzas de seguridad y a objetivos occidentales. Esto ha provocado miedos de inestabilidad en el país, potencia nuclear y aliado de EE UU.

A pesar de que muchos miembros de las fuerzas de seguridad han sido capturados por los talibanes, el secuestro de civiles ha sido relativamente raro.

El Ejército pakistaní capturó el sábado pasado la principal ciudad de la zona del Valle del Swat, Mingora. Los talibanes han respondido con ocho ataques en distintas ciudades del país y amenazas de más.

Misión fantasma en Afganistán.

4 Julio 2008

La Agencia France Presse (AFP) y posteriormente la española Efe pusieron en jaque ayer por la mañana al Ministerio de Defensa por una noticia que agitó muchas redacciones, en unas horas de vacas flacas a nivel informativo. En dos teletipos publicados a primera hora, ambas agencias señalaban que al menos 24 supuestos talibanes, entre ellos un dirigente, murieron en una operación del Ejército afgano y tropas de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad).

Según una fuente oficial, en la operación participaron tropas españolas. La ofensiva comenzó el miércoles por la tarde y se prolongó hasta la una de la madrugada de ayer (hora local) en el distrito de Muqur, situado en la provincia de Badghis, según aseguró a Efe el jefe de la policía provincial, Mohammad Ayub Niazyar.

«La operación fue un contraataque. Después de un ataque insurgente contra un puesto de la policía afgana en Muqur, en el que las tropas conjuntas respondieron a la agresión», dijo Niazyar. El oficial precisó que la operación fue ejecutada por la policía y el Ejército afganos, que contaron con apoyo aéreo y terrestre de soldados de la ISAF, incluidos españoles. El despacho de AFP contaba idénticos hechos basándose en la misma fuente informativa.

Desmentido de Defensa.

Pero algo se desencajó a media mañana y la noticia de la primera agencia de noticias en español y la cuarta del mundo fue desmentida por el Ministerio de Defensa casi dos horas después.

El departamento que dirige la ministra Carme Chacón negó tajantemente la participación de tropas españolas en la acción contra los insurgentes talibanes. Según un portavoz de Defensa, la operación fue desarrollada por unidades especiales estadounidenses pertenecientes a la operación Libertad Duradera, que lleva a cabo la ISAF bajo mando de Estados Unidos, y en la que no participa España.

900 presos fugados.

15 Junio 2008

Tropas internacionales y afganas buscan a los casi 900 prisioneros que fueron liberados en la noche del viernes en un asalto por un grupo de 80 insurgentes talibanes a la cárcel principal de Kandahar, uno de los bastiones de los talibanes, en el conflictivo sur de Afganistán.

Durante el asalto talibán se produjo un tiroteo en el que murieron nueve policías, siete prisioneros y un civil, según el jefe del consejo provincial de Kandahar, Ahmad Wali Karzai, hermano del presidente del país, Hamid Karzai.

Policía y Ejército afganos llevan a cabo desde entonces redadas en la ciudad de Kandahar, en donde las autoridades han declarado el estado de excepción.

Al despliegue de las fuerzas afganas se suma el de las tropas internacionales presentes en la región, que lanzaron una operación para tratar de detener a los prisioneros fugados.

Tanto Kandahar como la vecina provincia de Helmand son dos regiones donde la insurgencia talibán ha logrado hacerse fuerte. La primera constituye uno de los principales puntos de la ruta del opio, esencial en la financiación de las actividades de los insurgentes.

Otras regiones del país son también escenario habitual de enfrentamientos, como en la provincia occidental de Fará, donde al menos cuatro soldados estadounidenses murieron ayer en una operación militar contra los insurgentes. Los militares murieron al estallar un artefacto explosivo durante la ofensiva, según la comandancia estadounidense. El auge de la violencia hizo que la OTAN incorporase a más de 17.000 soldados en el último año. La mitad de los 53.000 militares de la fuerza multinacional son de EEUU, que cuenta además con otros 12.000 soldados bajo mando propio.

Talibanes exigen retirada de tropas extranjeras.

30 Septiembre 2007

Mapa de Afganistán.Los talibanes han exigido la retirada de las tropas extranjeras en Afganistán como una de las condiciones para la paz. El otro requisito para poner fin a la violencia es que las potencias extranjeras acepten las decisiones de un “diálogo entre afganos”, según un anuncio del mando talibán dado a conocer este domingo.

El grupo Hizb-e-Islami, autor del comunicado ha respondido así a la oferta de diálogo lanzada el pasado sábado por el presidente del país, Hamid Karzai, tras el violento atentado en el que perdieron la vida 30 militares afganos.

En el comunicado de Hizb-e-Islami los talibanes comparan la actual lucha de Estados Unidos y sus aliados con la guerra que los muyaidines libraron contra la Unión Soviética en la década de 1980.

Karzai llegó a ofrecer puestos importantes a los talibanes en el gabinete si estos se avenían a dejar las armas. Sin embargo, dos importantes grupos talibanes, el Hizb-e-Islami, liderado por Gulbuddin Hekmatyar, ex primer ministro afgano y el del portavoz talibán Mohammed Yousef Ahmadi coincidieron en sus exigencias.

Ambos, grupos aseguraron que no hablarían de paz, mientras los extranjeros continuasen en Afganistán.